VERANO EN LLEIDA. Inmersión en su exuberante naturaleza.

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Desde los majestuosos paisajes del Pirineo a las pintorescas tierras de la llanura, el territorio de Lleida sobresale por su exuberante naturaleza, que invita tanto a una estancia relajada y reparadora, si uno desea unas vacaciones sosegadas, como emocionantes experiencias al aire libre, si la opción es sumergirse en el mundo de los deporte de aventura.

El carácter natural de la demarcación leridana cuenta ahora con un v Alor añadido debido a la espacial coyuntura social provocada por la COVID-19. La búsqueda del «distanciamiento social» y la practica de actividades en grupos reducidos, conceptos que han adquirido una gran relevancia en el proceso de desescalada que está viviendo la sociedad, han encontrado un buen encaje en los espacios abiertos que ofrecen las comarcas de Lleida, perfectos para los visitantes que buscan tranquilidad, un contexto saludable y naturaleza en estado puro.

Lleida posee varias distinciones de turismo familiar.

UNOS PAISAJES DE ALTURA

La zona del Pirineo leridiano es un fantástico ejemplo de todo lo mejor que nos puede ofrecer la alta montaña: espectaculares picos y valles, un mosaico de pequeños lagos, una vegetación y una fauna sorprendente, que va del rebeco, el ciervo o la marmota al urogallo, el agua real y el quebrantahuesos. Una riqueza natural que tiene su máximo exponente en tres parques naturales emblemáticos: el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici -el único del territorio catalán-, el Parque Natural del Alt Pirineu y el Parque Natural del Cadi-Moixeró (estos dos últimos han acordado iniciar el proceso para adherirse a la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS).

La «calidad natural» de los parajes leridianos viene avalada por varios sellos internacionales, empezando por la prestigiosa certificación «Biosphere Destination», otorgada recientemente por el Turismo Responsable (ITR) como reconocimiento al compromiso de la demarcación leridiana con la sostenibilidad en el ámbito turistico. Cabe destacar además el certificado de Destino Turístico y Reserva Starlight, otorgado por la Fundación Starlight (vinculada a la UNESCO), a la zona del Montsec y al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici; el distintivo de Biosphere Destination obtenido por la Val D’Aran (y al que también opta Aigüestortes) o la declaración de la Conca de Tremp-Montsec como Geoparque mundial, actualmente bautizado con el nombre Orígenes.

Por otro lado, se amplia el Mapa de la protección hacia la contaminación lumínica en Cataluña a 6 municipios del Pallars Sobirà (Alins, Alt Àneu, Farrera, Les Valls de Valira, Llavorsí Rialp) y uno del Pallars Jussà (Talam). Estos alicientes naturales conviven con la singularidad de la arquitectura de montaña, donde predominan la piedra, la madera y la pizarra, y con destacadas manifestaciones artísticas como la arquitectura románica (el conjunto de templos románicos de la Vall de Boí está declarado Patrimonio de la Humanidad). En este apartado habría que hacer un paréntesis e incidir en que las comarcas de Lleida cuentan con varios reconocimientos de la UNESCO: la ancestral fiesta de las fallas, que gira alrededor del fuego, forma parte de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; 16 yacimientos leridianos de arte rupestre del final de la Prehistoria, como la Roca de los Moros en El Cogul, también fueron declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, o las construcciones de la piedra seca, cuya técnica constructiva es también oficialmente Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Al patrimonio románico de la Vall de Boí, por cierto, se añade ahora la entrada del pueblo de Taül en el proyecto CHARM, una innovadora ruta transnacional de 10 pueblos con encanto de 6 países diferentes que ofrezcan actividades basadas en el patrimonio cultural y natural en zonas rurales europeas.

TURISMO ENOGASTRONÓMICO

Y si hablamos de degustar, la Ruta del Vino de Lleida propone un viaje de experiencias únicas de la mano de 43 bodegas, 7 subsanas absolutamente diferentes unas a otras, con cepas plantadas desde los 200 metros a más de 1.000 metros de altitud en el Pirineo, que se traducen a unos vinos absolutamente especiales. De norte a sur la Ruta del Vino recorre un territorio donde los caldos de la DO Costera del Segre maridan con lo mejor de nuestra gastronomía. Una gastronomía elaborada a base de productos de proximidad, muchos de ellos de kilometro 0, de calidad extraordinaria y que tiene sus máximos exponentes -entre otros- en la carne y los embutidos (de vaca, oveja, ternera o cerdo), los productos de la huerta, la fruta dulce y los frutos secos, los quesos y, por supuestos, en el aceite de oliva virgen extra.

TURISMO CIENTÍFICO Y DE AVENTURA

El Prepirineo es una zona de grandes embalses (espacios idóneos para el disfrute de los deportes acuáticos), y a la que se puede acceder, entre otros medios, con el panorámico Tren de los Lagos, ideal para una escapada familiar, que parte de la capital, Lleida. Territorio perfecto para practicar el turismo científico e industrial en familia, como lo demuestran los yacimimientos de dinosaurios de la Concatenarla Dellà; el conjunto de equipamientos hidroeléctricos de la Vall Fosca; el Centro de Observación del Universo (COU), que aprovecha las privilegiadas condiciones de la zona para observar el cielo nocturno, o la propia sierra del Montsec, meca de los aficionados a la geología. Cabe añadir que el Pirineo y el Prepirineo leridanos se han consolidado como uno de los paraísos europeos de los deportes de aventura. Desde el rating, barranquismo, el ala delta o el parapente, al senderismo, ala BTT, la navegación en canoa o los viajes en globo, más de 200 empresas ofrecen hasta cincuenta disciplinas deportivas outdoor de todos tipo, tranquilas lagunas y electrizantes otras.

Este año, por ejemplo, el territorio de Lleida tiene un protagonismo especial en este ámbito albergando 9 de los 13 festivales de senderismo que se celebran en el Pirineo catalán.

El Prepirineo y Pirineo Leridano está considerado como un paraíso europeo para los deportes de aventura.

MUSEOS DE NATURALEZA

En esta misma linea, es interesante reseñar que las comarcas de Lleida albergan un amplio rosario de museos y espacios museísticos relacionados directa o indirectamente con la naturaleza y el mundo rural. Es el caso del Museo de la Conca Dellà, centrado en el mundo de los dinosaurios; el Ecomuseo de las Valls D’Àneu, en Esterri D’Àneu, nos habla de la vida tradicional pallares; los Museos de la Val D’Aran plantean contenidos etnológicos e históricos; el Museo Hidroeléctrico de Capdella se centra en el aprovechamiento del agua para producir energía; el Centro de Interpretación del Oro del Segre, en Balaguer, recrea la búsqueda de este metal precioso; el Museo de la Trementineras de Tuixent permite conocer quiénes eran estas mujeres y que hierbas y remedios comercializaban; la Casa del Oso pardo de los Pirineos, en Isil, un centro de interpretación sobre este plantígrado; el Museo de las Mariposas de Ribera de Cardós; el Museo del Clima y la Ciencia de Lleida, además de múltiples espacios dedicados al aceite y al mundo agrario.

PARAÍSO DEL TURISMO FAMILIAR

Gracias a este seductor cósctel de propuestas, las comarcas de Lleida se han convertido en un destino consolidado de turismo familiar, hecho avalado por distintas certificaciones de la Generalitat de Catalunya. La Valls de Boí, las Valls d’Àneu y Pirineos-Noguera Pallaresa han obtenido el sello de Turismo Familiar, distinción que otorga la Agencia Catalana de Turismo a los municipios que son especialmente sensibles a este colectivo y que ofrecen uno equipamientos y servicios adaptados a las necesidades de las familias con niños. Igualmente, la Val D’Aran han conseguido el sello de turismo familiar que otorga la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN). Además, hay varias instalaciones que tienen el sello de Equipamiento Familiar como son el Zoo del Pirineo de Odén, el Rafting Parc de La Seu d’Urgel, la granja-escuela La Manreana y el Parque Astronómico Montsec.

LLEIDA, CATEDRAL ANTIGUA, CIUDAD NUEVA.

Coronada por la Seu Vella (Catedral Antigua), monumental templo románico-gotico rodeado por un extenso recinto amurallado y candidato a Patrimonio de la UNESCO, la ciudad de Lleida ofrece su patrimonio histórico (castillos, templos y edificios románicos y góticos, la Judería, casas modernistas, etc.) que convive con construcciones modernas (el Palacio de Congresos y Teatro de La Llotja, el Museo de Lleida…), convirtiendo esta urbe en un escenario de turismo rural.

El patrimonio natural leridano, unido a la tradicional hospitalidad de sus gentes, a la rica oferta cultural, a una potente gastronomía y a sus excelentes servicios turísticos, garantizan al visitante una estancia inolvidable.

PARA MÁS INFORMACIÓN:

www.aralleida.com

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