¡Conoce las zonas idílicas del interior de Gipuzkoa en esta Ruta circular de montaña de una semana!
Un recorrido por el ciclo productivo del Queso Idiazabal de principio a fin, comenzando por los Parques Naturales de Aralar y Aizkorri-Aratz donde pasta la oveja latxa, las queserías donde se elabora, los mercados donde se comercializa, en especial el mercado de Ordizia, hasta el pueblo que le da nombre, Idiazabal.

El interior guipuzcoano es un territorio tradicionalmente ligado al pastoreo y cuna del queso Idiazabal, uno de los productos gastronómicos vascos de mayor renombre internacional.

Su nombre procede de uno de los municipios de la comarca del Goierri. La Ruta del queso Idiazabal es circular tiene una longitud total de 95,7 kilómetros, que se distribuye en 6 etapas. Tiene un desnivel acumulado de 9,777 metros, con un desnivel positivo de 4,920 metros y negativo de 4,857. Está pensada para hacer una etapa al día. Cruza las comarcas del Goierri, Alto Urola y Alto Deba.

La etapa más corta de la Ruta tiene 12 kilómetros y la más larga 22,93 kilómetros. A nivel global la Ruta del Queso Idiazabal tiene una dificultad media, lo puede completar cualquiera que tenga unas condiciones físicas mínimas.

Los límites de la Ruta en el norte son Ordizia y Beasain, en el este Zaldibia, en el oeste Legazpi y Oñati, y en el suroeste y sureste los pueblecitos del norte de Álava y Navarra respectivamente. La ruta ofrece la oportunidad de conocer el ciclo productivo del Queso Idiazabal de principio a fin, comenzando por los Parques Naturales de Aralar y Aizkorri-Aratz donde pasta la oveja latxa, las queserías donde se elabora, los mercados donde se comercializa, en especial el mercado de Ordizia, hasta el pueblo que le da nombre, Idiazabal.

Existe una amplia oferta de alojamientos en los puntos donde acaban las etapas, compuesta por hoteles, agroturismos y albergues, e incluso, los pastores te abrirán las puertas de sus caseríos para que descubras la elaboración del queso… y si te animas, tienes la ocasión de aprender a hacer tú mismo el queso Idiazabal, y degustarlo en la serena belleza del entorno vasco.

UNA RUTA QUE ES DE QUESO Y DE MUCHO MÁS
La ruta ofrece, tomando como hilo conductor el queso, otros muchos valores que bien merecen ser visitados.

En el Aizkorri-Aratz, descubrirás la minería y la ferrería que se encuentran los hornos de Aizpea, utilizados a principios del siglo XX para elaborar el mineral a partir de lo extraído de la Montaña de Hierro, ejemplo representativo de la ingeniería de entonces. En Mirandaola, nos espera una ferrería restaurada y en funcionamiento desde hace unos años, es el símbolo de la siderurgia antigua. Si surge la ocasión, durante la mayoría de domingos del año, es muy recomendable ver a los ferrones trabajando. Partiendo de Mirandaola nos espera la sede de otro oficio representativo de la zona en el Ecomuseo del Pastoreo, en el barrio Telleriarte. En Jandoain nos encontraremos con unas cabañas auténticas. En Aránzazu veremos la aportación vasca a las vanguardias artísticas del siglo XX. En Urbia los megalitos y las cabañas del lugar demuestran que está habitado desde hace tiempo. Tomarse un caldo para reponer fuerzas en la venta de Urbia es una más que buena idea. En Añabaso, nos acercamos a la frontera entre Navarra, Álava y Gipuzkoa. Los túmulos y megalitos que hay en el camino nos recordarán que nuestros antepasado hicieron la ruta. Observaremos el gran hayedo de Altzania, desde donde surge el único afluente de Gipuzkoa que alimenta el Mediterráneo. Surcaremos una arista con Gipuzkoa a un lado, Navarra al otro. Miremos donde miremos la vista es impresionante.

El paisaje está salpicado con numerosos rebaños que pastan en los prados con sus respectivas bordas –Oidui es la más representativa–. En Ordizia hay uno de los mercados más importantes del País Vasco. A comienzos de septiembre suelen celebrar el día de la bajada de pastores y la ya célebre subasta de queso.

El queso Idiazabal está elaborado con leche cruda de ovejas latxas rubias y carranzanas de las sierras montañosas del País Vasco y el noreste de Navarra.

Merece la pena hacer una pequeña parada en el conjunto histórico de Igartza, ya que es un lugar donde se pueden observar perfectamente los oficios y los tipos de edificación del Goierri desde la Edad Media hasta nuestros días. Si Txindoki es la atalaya, Olaberria es el balcón del Goierri. De allí a Idiazabal, pueblo que da nombre a la Ruta y a la denominación de origen de este queso. En el pueblo se pueden visitar el Monumento al Pastor y el Centro de Interpretación del Queso Idiazabal.

En el pueblo de Ordizia encontrarás el principal punto de venta de Idiazabal, en el mercado más antiguo de la provincia, celebrado de forma ininterrumpida cada miércoles desde 1512; así como en el de Tolosa, que se celebra todos los sábados y convierte el centro de la villa en una auténtica fiesta.

Cada pueblo celebra su feria relacionada con el queso, pero Ordizia se lleva la palma con el concurso que decide en el mes de septiembre el mejor Idiazabal del año.

No obstante, si deseas conocer esta delicia gastronómica más a fondo cualquier día del año, te sugerimos que visites el Centro de Interpretación de la Gastronomía D’elikatuz en Ordizia y el Centro de Interpretación del queso Idiazabal en la localidad del mismo nombre.

También te recomendamos que visites alguna de las queserías que se encuentran repartidas a lo largo de la comarca de Goierri. Las fechas más recomendables para visitarlas son de mayo a julio, cuando el proceso de elaboración del queso se encuentra en pleno apogeo. Por último, si duermes en algún alojamiento rural de la zona, te proponemos un plan que difícilmente podrás rechazar. Sube caminando acompañado de un guía hasta una de las bordas o cabañas que los pastores tienen en los montes de los Parques Naturales de Aralar y Aizkorri-Aratz. De junio a septiembre los pastores llevan sus rebaños a las praderas de estos montes. Disfrutarás de la naturaleza en estado puro y de unas vistas maravillosas mientras compartes un rato agradable con un pastor.

Es conveniente reservar las catas y las visitas a las queserías y a las bordas de los pastores con anticipación; en algunos casos necesitarás que un guía te acompañe.

A PIE O EN BICICLETA
La Ruta del Queso Idiazabal ofrece la posibilidad de reservar un pack, para aquellos que deseen realizarla a pie o en bicicleta, recibiendo un “kit” consistente en el pasaporte que tendrá que ser sellado en cada alojamiento, una elegante y práctica camiseta de la Ruta y el mapa completo de la Ruta, que tiene toda la información y los puntos de interés. Al terminar la Ruta cada senderista recibirá como premio a su esfuerzo un riquísimo medio Queso Idiazabal y una botella de sidra.

Igualmente ofrece una serie de “extras” para ser contratados: Servicio de transporte de objetos personales; un seguro; un guía titulado que conoce a la perfección la Ruta del Queso Idiazabal, sus elementos y todos sus secretos metro a metro; visita guiada al Centro de Interpretación del Queso; demostración de perro pastor; degustación gastronómica…

En definitiva, la ruta ofrece una experiencia gastronómica, cultural y paisajística en el cuna del Queso Idiazabal.

PARA MÁS INFORMACIÓN: https://www.rutadelquesoidiazabal.com/