Los pueblos de montaña más bonitos de España

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  1. Bulnes, Asturias

Bulnes es una de las aldeas más remotas de España, siendo así también una de las que más difícil acceso tienen. Está situado en el corazón de los Picos de Europa, en mitad de la naturaleza asturiana. Tradicionalmente, sus habitantes han basado su economía en la ganadería y la elaboración del queso de Cabrales, típico de la comarca de nombre a la zona, aunque actualmente, es un importante centro turístico para todos aquellos amantes del montañismo y la naturaleza. El acceso al pueblo fue complicado hasta principios de siglo, ya que la única vía para llegar a la zona era mediante senderos. Actualmente, cuenta con un funicular que, utilizado también como recurso turístico, atraviesa las zonas de piedra caliza de los Picos de Europa para transportar a los residentes y visitantes hasta el corazón de la aldea. Existen cantidad de senderos y rutas para poder acceder a pie disfrutando del paisaje, las de más fácil acceso son la Ruta a Amuesa y la Ruta a Pandébano. Desde el pueblo se puede acceder a una de las rutas de montaña más míticas y renombradas de los Picos de Europa, la ruta al Picu Urriellu, más conocido como el Naranjo de Bulnes, lugar de culto de alpinistas españoles por sus duros y empinados caminos rodeados de paredes verticales.

Bulnes, importante centro turístico para todos aquellos amantes del montañismo y la naturaleza
  1. Segura de la Sierra, Jaén
El impresionante castillo de Segura de la Sierra

Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972, Segura de la Sierra es la capital de su comarca homónima, uno de los enclaves naturales más bonitos y con más historia del noreste andaluz. Lugar de nacimiento del famoso escritor y poeta Jorge Manrique, Segura de la Sierra ha sido históricamente un enclave estratégico para fenicios, romanos y árabes, provocando así innumerables disputas por el territorio a lo largo de la historia. En lo más alto de la localidad avistamos el castillo mudéjar, rodeado por una muralla que aún conserva algunos torreones. En la zona, podemos encontrar una enorme riqueza natural y forestal, predominando el olivo como bien principal de la agricultura y principal forma de vida de sus habitantes. Su variedad natural, historia y patrimonio convierten a Segura de la Sierra en uno de los principales atractivos turísticos de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, con infinidad de opciones para realizar deporte y turismo de aventura, como las diferentes etapas del Sendero GR-247 Bosques del Sur.

  1. Capileira, Granada
Capileira, destino perfecto para senderistas

Localidad anclada en pleno Parque Nacional de Sierra Nevada, Capileira tiene el honor de ser el pueblo con mayor altitud de toda la Alpujarra granadina. Desde aquí, podemos recorrer varias rutas por Sierra Nevada, pudiendo llegar incluso hasta el Mulhacén, pico más alto de la península Ibérica. Siempre es recomendable la contratación de guías de montaña especializados, ya que es una zona donde el nivel de dificultad de las rutas es de una categoría superior, siendo así algo peligroso para las personas que están empezando a adentrarse en el mundo del montañismo. Otra de las actividades que no puedes dejar de hacer cuando lo visites es pasear por sus inclinadas calles donde todavía quedan restos de su pasado musulmán. No podemos irnos de la zona sin probar platos típicos alpujarreños como el choto capilurrio y el puchero de hinojos, siendo el más conocido el famoso revuelto compuesto de patatas a lo pobre, huevo frito, jamón, lomo en adobo, chorizo y morcilla.

  1. Candelario, Salamanca

Situado en plena Sierra de Béjar en el sur de la provincia de Salamanca, Candelario está rodeado por espectaculares bosques de robles y castaños declarados como Reserva de la Biosfera en 2006. La belleza de las estrechas y medievales calles de Candelario y su maravilloso entorno natural han llamado la atención de la industria cinematográfica a lo largo de la historia, ya que en el pueblo se han rodado largometrajes y series como «El pequeño ruiseñor» de los años 50, y la exitosa seria española «El Internado». Su estratégica localización hace que absorba no solo idiosincrasia salmantina, sino también la identidad del Valle del Jerte, en el norte de Cáceres, debido a su cercanía. Como pueblo salmantino, no puede faltar en su gastronomía típica el embutido, conocido por su sabor no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional.

El pueblo fue declarado en 1975 monumento histórico artístico debido a la conservación de su arquitectura, de sus calles empedradas y regadera que recorre todo el pueblo
  1. Zahara de la Sierra, Cádiz
Sendero de la Garganta Verde

Zahara de la Sierra, situado en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, está ubicado en el extremo nororiental de la provincia de Cádiz. Forma parte de la Ruta de los Pueblos Blancos, desde donde podemos contemplar sus imponentes vistas. Esta localidad es un importante punto para todos aquellos amantes del deporte de aventura y al aire libre, ya que es un importante destino conocido para los practicantes de senderismo, escalada, espeleología, kayak, bicicleta, rutas a caballo, en 4×4 o arqueológicas; siendo una de las principales rutas la del «Sendero de la Garganta Verde», un espectacular cañón de roca donde podremos visitar el hábitat de una importante colonia de buitres leonados. A orillas del río Guadalete, permite al pueblo tener una playa interior donde todos los habitantes de la zona van a refrescarse durante los meses más calurosos del año.

  1. Torla-Ordesa, Huesca
Cola de Caballo

Haciendo frontera con Francia, Torla-Ordesa es un municipio de la provincia de Huesca anclado en la puerta del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Históricamente, ha sido un pueblo estratégico debido a su difícil localización de acceso y su cercanía con la frontera del país vecino. Es un lugar de peregrinación obligatoria para los amantes del montañismo, ya que en sus alrededores confluyen cinco picos de entre los 2.000 m y los 2.848 m de altitud. Una de las rutas más populares es la que sigue el curso del río Arazas, que pasa por espectaculares cascadas, llegando hasta la impresionante Cola de Caballo. Además, para los amantes de la ornitología, podrá contemplar si se lo permite, el casi extinto Quebrantahuesos, un ave de unos 2,80 m de envergadura que únicamente podrá encontrar en esta zona del pirineo aragonés.

  1. Castellfollit de la Roca, Gerona

Asentado sobre un risco, Castellfollit de la Roca es uno de los pueblos más pequeños de toda España y también de los más impresionantes en cuanto localización. Está situado en el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrocha, entre los ríos Fluviá y Turonell. El pueblo está elevado sobre un risco de carácter basáltico, donde podemos encontrar la única cantera de España en activo que se dedica a la extracción de este tipo de roca. Podremos pasear por las empedradas calles del pueblo y recorrerlo en poco tiempo, hasta llegar al Mirador Josep Pla, un lugar muy especial que hará las delicias de los amantes de la fotografía. Si queremos contemplar el pueblo desde otra perspectiva, nos dirigiremos hacia la pasarela sobre el río Fluviá, donde podremos fotografiar la localidad a nuestro antojo.

Castellfollit se encuentra junto al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un espacio protegido de gran valor paisajístico
  1. Alcalá del Júcar, Albacete
Pequeñas viviendas, escaleras escarpadas, huertecillas y las típicas cuevas, hacen de Alcalá del Júcar un conjunto arquitectónico y natural único

No muy lejos de su capital de provincia, se levanta una localidad, cuanto menos inesperada por su belleza, conocida como Alcalá del Júcar. Esta localidad se ha posicionado como una de las más interesantes de visitar a nivel de turismo rural de toda Castilla-La Mancha debido a sus innumerables actividades de ocio y tiempo libre que se pueden desarrollar en su entorno, muchas de ellas relacionadas con la naturaleza y la aventura. Algunos de los más importantes espacios naturales que alberga la zona son el Paraje Natural del Tranco del Lobo, con abundante flora y fauna, y un entorno donde poder practicar senderismo, pesca o disfrutar de un baño en las aguas del río Júcar. Otro de los espacios más sorprendentes es el Parque Natural Hoz del Júcar, repleto de terrenos con explotaciones hortícolas y bosques de ribera. También podremos visitar e incluso hospedarnos en la denominadas Casas Cueva, excavadas en el mismo corazón del peñón donde se asienta el pueblo.

  1. Navafría, Segovia
Se ha convertido en un municipio perfecto para practicar turismo rural

Situada al pie de la Sierra de Guadarrama, Navafría es una localidad segoviana que ofrece cantidad de elementos naturales y de ocio a poco más de una hora de la capital. A un par de kilómetros del pueblo, se encuentra el Parque Natural «El Chorro», donde podremos disfrutar de un maravilloso día de campo, ya que dispone de espacios reservados para barbacoas, agua potable y piscina natural. También parten bastantes rutas de senderismo desde este punto, dos de estas son las del «Pico del Nevero», uno de los más importantes de la Sierra de Guadarrama, donde desde su cima podremos contemplar sus imponentes vistas de las provincias de Segovia y Madrid; otro de las rutas es la del «Pico de Picardeñas», donde podremos realizar rutas a caballo, senderismo, quads, paintball, esquí de fondo y tiro con arco.

  1. O Cebreiro, Lugo

Haciendo frontera entre Lugo y León, O Cebreiro es el primer municipio gallego del Camino de Santiago Francés. La fundación de esta localidad fue principalmente para dar hospedaje a los peregrinos del Camino de Santiago. Podemos encontrar en sus alrededores el conocido «Parque Etnográfico de O Cebreiro», donde podremos contemplar la tradicional palloza, edificación característica de la cultura prerromana tradicionalmente de la zona celta, es decir, noroeste de la península. En O Cebreiro es obligatoria la visita a su iglesia prerrománica, la más antigua de la ruta jacobea conservada en su integridad, que acoge un Santo Grial.

«Pallozas», las viviendas prerrománicas típicas de esa zona