Fresco de la Sala Capitular del Convento de San Francisco de Morella, que representa la "Danza de la Muerte"", uno de los pocos ejemplos de pintura mural gótica del primer cuarto del siglo XV.

A finales de la Edad Media, en el primer tercio del siglo XIV, la Comunitat Valenciana acogió al primer gran éxodo europeo, el de los cátaros o también llamados bons homes.
Ahora, casi 700 años después, podemos revivir esta gran aventura realizando un viaje extraordinario a nuestro pasado medieval más desconocido y emocionante a través de las tierras y del legado de estos primeros refugiados que trajeron consigo sus tradiciones y su cultura.

La Ruta de los Últimos Cátaros revive el itinerario que realizaron aquellos bonshomes en su huida hacia el sur. Los cátaros perseguidos por la inquisición francesa a causa de sus creencias cristianas ortodoxas, huyeron desde el sur de Francia, atravesando los Pirineos y recorriendo más de seiscientos kilómetros para refugiarse en diversos municipios de la Comuni tat Valenciana.

Esta ruta une los territorios del Midi francés, Cataluña y Aragón con la Comunitat Valenciana y nos permite revivir un importante episodio de nuestra historia y la experiencia de quienes tuvieron que huir de sus tierras en busca de una nueva vida y de libertad.

Perseguidos y acosados, numerosos cátaros (“puros” en griego) huyeron desde la región de Toulouse, Carcassonne y Albi en Occitania, hasta las nuevas tierras conquistadas pocos años antes por el rey Jaime I, cuyo padre había muerto en la batalla de Muret por defender los derechos de vasallaje y a su población compuesta en gran parte por cátaros.

Museo Catedralicio, Segorbe

Los cátaros se integraron en la sociedad que les acogió e influyeron notablemente en el desarrollo de sectores económicos clave para la Comunitat Valenciana como el ganadero, el textil, la arquitectura gótica o el arte medieval, impulsando la notable expansión comercial y cultural de las poblaciones valencianas en la Baja Edad Media.

Diversas poblaciones de Els Ports y el Maestrat como Morella o Sant Mateu y también la ciudad de Valencia fueron sus principales moradas, contribuyendo en gran medida a su esplendor medieval.

LAS HUELLAS DE LA RUTA
Esta ruta desde el Midi francés hacia el sur seguía las históricas calzadas romanas, caminos medievales y, sobre todo, los caminos de trashumancia ganadera que fueron utilizados para sus desplazamientos. Una visita a diversas localidades de Els Ports y del Maestrat, como Morella o Sant Mateu nos permitirá observar el legado de aquellos cátaros que se asentaron en estas tierras.

El último cátaro Guillem de Belibaste afirmó que “Morella será la nueva Jerusalén” al afincarse discretamente en Morella, entre las callejuelas de la antigua judería y la Plaça dels Tarascons , todavía hoy perfectamente reconocibles en el entramado urbano de esta población.

En Sant Mateu existió una importante colonia cátara que se reunía en la casa de la familia Mauri procedente de la pequeña población occitana de Montaillau. Su recuerdo está latente en lugares como el paseo que rodea a la muralla de la población dedicado a uno de los cátaros que allí vivieron.

En lo alto de un cerro se levanta el edificio religioso más sobresaliente de San Mateo.

Setecientos años después, la visita a los recintos medievales de ciudades como Morella, Catí, Sant Mateu o Peñíscola, o a lugares emblemáticos de la ciudad de Valencia como la Lonja o la Catedral, nos permitirán descubrir las huellas del legado histórico cultural de aquellos que, perseguidos por sus creencias y convicciones, buscaron en las tierras de la Comunitat Valenciana la esperanza de un futuro mejor.

Los enclaves de este itinerario cultural europeo por los que discurre en la Comunitat Valenciana son: Zorita del Maestrat , Herres, Cinctorres, Morella, Rossell, Forcall, Catí, Sant Mateu, Càlig, Peñíscola, Villafranca, Albocásser, Atzeneta del Maestrat, Castellón de la Plana, Burriana y Segorbe –en esta última población se celebrará en estas fechas las Jornadas de las setas. Los restaurantes que participan son: María de Luna, Casa Alba, Idúbeda, Senda de la Brasa, Ambigú y Gastrodictos–.

Los que elijan realizar esta Ruta de los Últimos Cátaros en la Comunitat Valenciana contemplarán los paisajes y monumentos y ¿quién sabe? tal vez también sientan el susurro de su historia singular atesorada tras cada una de las huellas de los buenos hombres.

Más información: https://www.comunitatvalenciana.com/es/inicio