Románico, viñedos, pueblos olvidados por donde pasan dos de las rutas del Camino de Santiago, y los pantanos de Belesar y Os Peares que cambiaron el paisaje.

El geodestino Ribeira Sacra Lucense está formado por 13 ayuntamientos: A Pobra de Brollón, Boveda, Paradela, Portomarín, Taboada, Chantada, Carballedo, Pantón, Monforte de Lemos, O Saviñao, Sober, Quiroga y Ribas do Sil. Aquí está el más impresionante románico rural de Europa rodeado de viñedos (con denominación de origen) colgados en lugares increíbles. Por ella pasa el llamado Camiño de Inverno a Santiago y Camino Francés.

Comencemos el recorrido por uno de los pueblos más bellos de Lugo, con arquitectura típica de montaña: Parada dos Montes, que pertenece al municipio de A Pobra De Brollón. Desde Pobra, el camino discurre entre bosques de pinos pasando por la aldea de Salcedo (famosa por su oso que sale persiguiendo a la gente en el Entroido). Cerca la “pena do francés” que debe su nombre a que tiraron desde ella a un oficial en guerras napoleónicas. Por aquí cruzaba el antiguo camino de arriería maragato que unía Castilla con Galicia. Tras la aldea de Couso y sus tejados de pizarra, surge Parada confundida con el paisaje. Sus casas –con miradores de madera– están juntas (“empoleiradas” como aquí dicen) y los tejados se superponen, de manera que si llueve se puede ir por las calles sin mojarse. Perduran leyendas como las “huellas” del caballo de Santiago que dicen saltó sobre el río Lor (en realidad hechas por los romanos para conducir el agua hacia las cercanas minas auríferas) o historias de tesoros de “mouros” en los castros como el de Cereixa.

Monasterio Cisterciense de las Bernardas, Ferreira de Pantó

De este lugar era María Castaña que en el siglo XIV participó en un levantamiento contra el obispo de Lugo y tanta fama cogió que su época se conoció como “los tiempos de Maricastaña”. En los alrededores castros y adegas (pequeñas bodegas tradicionales), como la de Vilachá con famosa feira do Viño. Cerca de Pobra queda Boveda con la Ferrería de Penacoba (funciona y es de las mejor restauradas de Galicia), Aula forestal os Trollos (en el vivero del mismo nombre), Pazo dos Marqueses (privado) y Capela do Ecce Homo en Rubián que sigue celebrando una romería donde los fieles acuden con exvotos.

Al norte, cruzado por el Camino Francés queda Paradela con el monasterio de San Facundo de Ribas de Miño (gótico español) rodeado de viñedos, Castro de Rei de Lemos (donde mayor represión franquista hubo en la guerra civil), iglesia de Santa Cristina (origen visigótico), Ermida de Penarredonda (en lo alto del monte A Trapa), Ruta do Loio (con ruinas del monasterio de Santa María) y embalse de Belesar que cubrió hace años –entre otros– el pueblo de Portomarín.

El Camino Francés pasa por el nuevo Portomarín al que se trasladaron las iglesias románicas de San Xoan y San Pedro. Visitables son el Castro de Castromaior (impresionante yacimiento de la Edad del Hierro) y Club Náutico. Portomarín tiene fama por su Festa da Augardente y los Domingos Folclóricos que llevan cincuenta ediciones. El municipio de Taboada abunda en castaños y robles, castros (algunos preromanos) e iglesias románicas (Dos Freires en Taboada, San Pedro de Bembibre o Santa María de Piñera), así como numerosos pazos (hay una Ruta dos Pazos) y fiestas como Festa do Caldo de Osos o la espectacular Queima das Fachas en Castelo, un antiguo ritual de fuego.

Chantada es también rico en románico: iglesias de Santa María de Pesqueiras, Nogueira de Miño –estas dos con pinturas–, Santa María de Camporramiro, Santa María de Bermún… Convento de San Salvador de Asma, o Santuario de la Virgen O Faro donde suben de rodillas los días de romería.

OS PEARES, PUEBLO EN DOS PROVINCIAS, CUATRO AYUNTAMIENTOS Y TRES PARTIDOS JUDICIALES
El pueblo con más encanto de Carballedo, afectado por el embalse de Os Peares, es Chouzán (colgado sobre él). Su construcción (1945) causó que se despoblase y su iglesia románica de Santo Estevo se trasladó para no desaparecer. Otros tuvieron peor suerte como Porcís que quedó bajo las aguas. Por aquí no se acercan muchos y cualquier visitante es noticia y le ofrecerán vino de elaboración propia en grueso vaso. Cerca la enorme cascada de más de cien metros en el lugar conocido como O Penedo do Garabullo, y pueblo de Os Peares, dividido entre dos provincias, cuatro ayuntamientos y tres partidos judiciales.

Cascada de Fervenza del Augacaída, en Pantón.

Impresiona la vista del embalse y la vegetación, donde junto a robles y eucaliptus se ven árboles frutales y praderías. En los alrededores la iglesia románica de San Xoan da Coba, de Santo Estevo de Chouzán y la de Temes, carballos centenarios (el de Cartelos es el más importante de Galicia con 2.000 años) y petróglifos del monte Fabeiro. Pantón con numeroso románico, bodegas, área recreativa de Maiorga, Fervenza de auga caída, Castro de Marce, Mirador de Pena Pombeira… Su pueblo más interesante es Ferreira de Panton donde las monjas y monjes benitos levantaron en el siglo X, un monasterio, el único que hoy las monjas bernardas tienen en Galicia. La Ribeira Sacra es de los pocos lugares gallegos en que está perfectamente indicado lo que hay que ver. Siguiendo las indicaciones se llega fácilmente a los sitios. Al lado de Ferreira el castillo de Maside (privado) y los pazos de Reguengo y Ferreiroá (también particulares). Un camino lleva hasta San Miguel de Eire, monasterio benedictino del siglo X con encantadora portada. También benedictino, San Fiz que conserva una nave de un románico primitivo y curiosa portada con el sol y la luna. Siguiendo la carretera se llega a la fuente de Augas Santas (en cuyas inmediaciones se levantó un moderno balneario, sus aguas son salutíferas y dejan las manos suaves). Cerca la capilla de la Virgen de Augas Santas que tiene canecillos románicos e importante romería en septiembre.

A nueve kilómetros de Ferreira Monforte De Lemos con el Conjunto Monumental de San Vicente del Pino, formado por el Palacio Condal, Torre del Homenaje (de 30 metros) y Monasterio. Además de las Juderías, Monforte es lugar de museos: Arte Sacro de las Madres Clarisas, del Ferrocarril (siempre estuvo relacionada con el tren), o Casas de Muñecas. También el Pazo de Tor (de los pocos gallegos que conserva el mobiliario), o el de Molinos de Antero. Hay un Centro do Viño da Ribeira Sacra. En cuanto a las fiestas destacan la feira medieval, las patronales y la muestra de vinos de la Ribeira Sacra. En Sober (a 11 kilómetros) más iglesias románicas en Lobios, Pinol, Proendos (petroglifos en sus cercanías) y Canaval. También Santuario de Cadeiras (famosa romería en septiembre), bodegas y miradores. Hay rutas –destaca la de los Muiños– y una alfarería tradicional en Gundivós. Capítulo aparte merecen los espectaculares cañones del Sil que recorren los catamaranes de la Diputación de Lugo.

O Saviñao es rico en lugares prehistóricos como la mámoa de Abuime, 27 castros (destaca el de Fión), así como restos romanos (una calzada). Está el ecomuseo de Arxeriz, el Mirador do Cabo do Mundo e importante románico como Santo Estevo y San Vitorio de Ribas de Miño, numerosos pazos (Arxeriz y Vilelos), así como bodegas. Y llegamos a Quiroga con su túnel romano de Montefurado –siglo II– por donde pasa el rio Sil, el Monumento Natural de Campodola y el Área de Augasmestas. A 16 kilómetros el pueblo de Outeiro medio abandonado. Cuando uno se extasia con el lugar un vecino comenta: “Tenía usted que vivir aquí”. No es lo mismo residir que venir de visita. Abundan castaños centenarios y robles.
Y terminamos en Ribas De Sil con la playa fluvial de San Clodio, iglesia de Torbeo, Pena Tallada y el mirador de Louxoá (la vista más impresionante de Ribeira Sacra). Al fondo el río Sil y el pueblo de A Cubela.

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