El Camino Mozárabe. De Córdoba a la Puerta Santa

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El Camino Mozárabe a su paso por la provincia cordobesa se compone de 300 kilómetros que se pueden recorrer en 16 tramos que transitan por 14 municipios

Llegar a Santiago de Compostela desde la provincia de Córdoba a pie es un objetivo que, cuanto menos, se puede calificar de grandioso, pues son 1.100 kilómetros los que se contabilizan desde Encinas Reales, el municipio más lejano desde donde iniciar el Camino Mozárabe a su paso por las tierras cordobesas.

Y es que el trazado mozárabe cordobés cuenta con casi 300 kilómetros que se pueden recorrer hasta en 16 rutas y que permiten al peregrino no solo conocer la belleza natural de sur a norte de esta provincia, sino también la idiosincrasia de 14 cascos urbanos.

«Por nuestra ubicación, nuestro Camino Mozárabe se erige como el punto de conexión con otros trazados jacobeos procedentes de Almería, Granada, Málaga o Jaén», apunta el presidente de Diputación de Córdoba, Antonio Ruiz, quien comenta que «este año se dan dos circunstancias por las que la institución quiere dar a conocer esta ruta: una por ser año Jacobeo, y otra encontrarse esta en pleno desarrollo del proyecto Interreg Caminos Jacobeos del Oeste Peninsular».

En este sentido, el máximo representante de la institución provincial explica que «el objetivo de esta iniciativa europea es establecer una estrategia que favorezca el desarrollo de infraestructuras y servicios en los Caminos a Santiago del sur peninsular con mayor tradición jacobea (Vía de la Plata y Camino Mozárabe en España, Camino de la Costa y Camino Portugués en Portugal), que tienda a proteger y valorizar el patrimonio cultural y natural, como soporte de base económica de esta región transfronteriza».

Este es un objetivo muy actual, aunque el Camino Mozárabe hunde sus raíces en el medievo, pues este trazado debe su nombre a que, en el siglo IX, tras el hallazgo del sepulcro de Santiago Apóstol, y como el territorio estaba ocupado por los musulmanes, la población cristiano-visigoda que residía en esta zona decidió comenzar su peregrinación hasta la Catedral de Santiago de Compostela, para mostrar su fervor a la tumba del apóstol. A estos cristianos se les denominaron mozárabes y, de ahí, el nombre de esta ruta como el «Camino Mozárabe».

Camino Mozárabe enclave de Caminos Jacobeos

Descubrir lo natural y lo urbano

El caminante que inicie su peregrinaje por el Camino Mozárabe cordobés tiene dos opciones, optar por la vía de Málaga o bien por la de Jaén-Granada. En el primero de los casos, el peregrino se adentra en la comarca de la Subbética pasando por Encinas Reales, Lucena, Cabra, Doña Mencía hasta alcanzar Baena.

A todos estos municipios les une una gastronomía fundamentada en el aceite de oliva, aunque no solo se reduce a este, ya que los ansiados, los derivados del cerdo, los dulces y mantecados, así como el vino, son pilares de su gastronomía. «El Camino es una oportunidad no solo de sumergirse en la idiosincrasia de los pueblos, sino una oportunidad para conocer su patrimonio», dice Antonio Ruiz.

Así, con cada parada los municipios ofrecen un sinfín de atractivos como la ermita de Valdrofresno (construida por el Duque de Medinaceli en 1705) en Encinas Reales; el Castillo de los Condes de Santa Ana o la Necrópolis en Lucen; la Fuente de Río o el Castillo de los Condes de Cabra o el Castillo de Doña Mencía, entre otros.

En total son más de 60 kilómetros que permiten al peregrino transitar desde los paisajes milenarios de las Sierras Subbéticas hasta Baena, en pleno Guadajoz, que es la puerta de entrada de aquellos que proceden del tramo jiennense (con inicios de etapa en Alcaudete) y granadino. Ya en Baena, el caminante anda entre el mar de olivos de la comarca del Guadajoz para alcanzar Castro del Río, donde se vuelven a plantear dos opciones en su ruta: realizar los casi 40 kilómetros en un recorrido de campos alomados, sin apenas sombras, hasta alcanzar la capital cordobesa; o bien, utilizar una propuesta alternativa que discurre por Espejo y la barriada de Santa Cruz para alcanzar la capital cordobesa.

Lugares de interés para descubrir entre estas localidades son el Castillo de Baena, el Parque Arqueológico de Torreparedones o la Cueva del Yeso; en Castro del Río el Barrio de la Villa; y el Castillo Ducal en Espejo.

Camino Mozárabe, inmersión en la naturaleza y la cultura

La última de estas etapas hasta alcanzar la antigua capital del Califato, Córdoba, permite observar la mutación de un paisaje de olivares a uno cerealista para acceder al entorno urbano. El paso por Córdoba ofrece otra gran cantidad de espectaculares enclaves como el Puente Romano, la Mezquita-Catedral o la Judería, que el peregrino puede contemplar antes de alcanzar Cerro Muriano, la barriada de la capital cordobesa que supone el ascenso a la Sierra Moreno cordobesa.

Esa sea quizás el ecuador del Camino Mozárabe a su paso por la provincia de Córdoba. Ahora es el turno de seguir las flechas amarillas para alcanzar Villaharta, Alcaracejos, Villanueva del Duque, Fuente la Lancha e Hinojosa del Duque.

La etapa entre Cerro Muriano y Villaharta, de 20 kilómetros, transita por la estación de Obejo y El Vacar, teniendo subidas y bajadas y debiendo cruzar algún arroyo. La panorámica paisajística desde Villaharta es quizás de las más espectaculares para el peregrino, quien puede coger fuerzas en la localidad con platos típicos como el cochifrito, migas o huevos con chorizo.

Son casi 36 kilómetros la etapa que se plantea entre Villaharta y Alcaracejos, tramo largo que el peregrino puede disfrutar la dehesa cordobesa y su fama, pues puede toparse con el cerdo ibérico, conejos, cabras, gamos o ciervos. Tras una intensa etapa, acudir al Centro Termal «Los Pedroches» puede ser una excelente opción para recuperar los músculos para posteriormente visitar el Museo de la Matanza y recrear las costumbres gastronómicas de antaño.

La penúltima etapa, entre la localidad mojina e Hinojosa del Duque, transita por Villanueva del Duque y Puente la Lancha, ambos municipios de menos tamaño en los que se puede optar por hacer noche y así contemplar los ciclos nocturnos estrellados, que cuentan con la certificación Starlight de la comarca de Los Pedroches. El peregrino no puede pasar por Hinojosa del Duque sin visitar la denominada Catedral de la Sierra, monumento histórico artístico a nivel nacional y bien de interés cultural.

La última ruta es la que hace el peregrino saltar de Andalucía a Extremadura, de la provincia de Córdoba a la de Badajoz, y así alcanzar Monterrubio de la Serena. Ya solo quedan 800 kilómetros para llegar a Santiago de Compostela con la satisfacción de haber conseguido un grandioso objetivo.

PARA MÁS INFO:

www.dipucordoba.es/caminos

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