Destino Arona. Siete senderos para descubrirla

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El municipio del sur de Tenerife no es solo sol y playa, también ofrece a sus visitantes una gran oferta de rutas que recorre desde el BIC Arona Casco hasta la Reserva Naturales del Malpaís de La Rasca

Arona impulsó el turismo en el sur de Tenerife allá por los años 50 y, desde entonces, no ha parado de crecer, convirtiéndose en un referente a nivel europeo de turismo de sol y playa. Más allá de eso, Arona es patrimonio histórico, natural y etnográfico, y el municipio quiere mostrarlo a través de sus rutas de senderos. “Arona cuenta con un amplio patrimonio histórico cultural, con múltiples BIC, reservas naturales, la concentración ornitológica más importante de la Macaronesia o la Zona de Especial Conservación marina. Con estas rutas queremos poner en valor nuestra historia y nuestro patrimonio natural y etnográfico. No solo somos sol y playa, somos un destino con mucho por descubrir”, afirma el concejal de Patrimonio Histórico y Turismo, José Alberto Delgado.

Para muestra, estos siete senderos que puedes hacer en cualquier momento del año porque otra cosa buena de Arona es su buen tiempo a lo largo de los 12 meses. El primero es la Ruta Roque del Conde o de Ichasagua. Con un nivel de dificultad media-alta, la ruta nace y acaba en el BIC Arona Casco. Desde la Plaza del Cristo, el sendero se dirige hasta el barrio de Vento, desde el cual los participantes tomarán el camino que antiguamente conducía hasta las explotaciones agrícolas que salpicaban las laderas y la meseta del Roque, y que permanecen visibles en la actualidad a modo de bancales abandonados. El camino conserva en algunos puntos parte del antiguo empedrado. El Roque es una de las formaciones más antiguas de Tenerife, con dataciones que superan los 11 millones de años, elevándose sobre los 1.000 m sobre el nivel del mar.

La segunda ruta es la circular Arona–Altavista–Las Casas. Desde la Plaza de La Paz se recorre el Casco histórico de Arona, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y se asciende hasta el núcleo de Altavista, germen del primer asentamiento histórico del municipio. Esta ruta alterna el paisaje rural típico de las zonas de medianías del sur de la isla, con elementos etnográficos y arquitectónicos de gran valor histórico. Dificultad media.

La tercera es la ruta de Montaña de Guaza, un cono-domo de naturaleza traquítico-fonolítica que se eleva por encima de los 400 metros sobre el nivel del mar, y que constituye uno de los espacios volcánicos más representativos de Tenerife. Cuenta también con numerosos yacimientos prehispánicos, que convierten este espacio en un lugar de importancia etnográfica, paisajística y medioambiental de gran valor. Dificultad media.

Faro Punta de Rasca, Reserva Natural del Malpaís de la Rasca

La cuarta ruta es la denominada el Valle San Lorenzo–Casas Altas. Desde el corazón del Valle de San Lorenzo se asciende entre molleros y atarjeas por un paisaje salpicado de explotaciones agrícolas. A medida que se asciende, cobran importancia las vistas hacia el Valle, a los pies del Roque de Jama. El ascenso culmina en el Caserío de Casas Altas, declarado BIC y que alberga ejemplos bien conservados de la arquitectura popular tinerfeña propia del sur de la Isla. Dificultad media.

La ruta circular Suárez–El Topo es el quinto sendero recomendado. Se trata de un recorrido de extraordinario valor paisajístico, que parte y finaliza en el BIC Arona Casco, desde donde se ascenderá bordeando los Roques del Conde e Imoque. Se atraviesa parte de la Reserva Natural Especial de Barranco del Infierno, además de una pequeña parte del Paisaje Protegido de Ifonche. Es visible a lo largo del recorrido la huella de la agricultura, con antiguas explotaciones y diversos elementos asociados a éstas como viviendas, eras, hornos, etc. Dificultad media.

El quinto recorrido es la circular Valle San Lorenzo–La Hondura–Túnez transcurre íntegramente en zona de medianías. El valor agrícola del paisaje, tanto actual como pasado, cobra gran importancia con numerosos ejemplos de pequeñas explotaciones que salpican el paisaje, así como molleros y bancales ya en abandono, y antiguas atarjeas. Se transitará en buena parte por caminos tradicionales, la mayoría caminos de herradura de buen ancho, con muros laterales y que conservan en algunos puntos parte del antiguo empedrado. A lo largo del trazado también observamos algunos buenos ejemplos de arquitectura tradicional canaria, destacando La Casa de La Mesa. Este recorrido ofrece una gran biodiversidad y representa un buen ejemplo del piso de transición o de sustitución, con gran variedad de especies de matorrales. Dificultad alta.

Por último, una ruta por la costa del municipio, El Palmar–Las Galletas. El sonido de las olas y el horizonte que dibuja el mar acompañarán a los senderistas a lo largo de este recorrido que no se separa de la costa, atravesando la Reserva Natural del Malpaís de La Rasca, un paisaje volcánico de gran interés geomorfológico, salpicado de elementos arqueológicos de carácter aborigen.

La vegetación de la zona alberga comunidades de plantas muy resistentes

PARA MÁS INFO:

www.arona.travel.com

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