10 destinos de naturaleza en Europa para una escapada

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  1. Dettifoss, Islandia

Está considerada como la cascada más caudalosa de Europa y es una de las principales atracciones turísticas del Parque Nacional Jökulsárgljúfur de Islandia. La corriente de agua de 100 metros de ancho y 300 metros de altura atraviesa el enorme acantilado deleitando a nuestros oídos con uno de los sonidos más característicos de este lugar. Si tenemos suerte y el cielo está despejado el arco iris se eleva dejándonos ver una preciosa imagen. La catarata de Dettifoss es una de las paradas de la Ruta del Diamante, que parte de la ciudad de Húsavik y pasa por otras maravillas naturales como el lago Myvant, los castillos oscuros, el cañón de Ásbyrgi y los acantilados de los Murmullos. Sin duda alguna, Dettifoss es una parada obligatoria si viajas a este país.

Catarata de Dettifoss
Plitvice podría ser conocido como el Paraíso de los Agua, ya que cuenta con 16 pequeños lagos, además de múltiples cascadas y arroyos
  1. Lagos de Plitvice, Croacia

Plitvice, transformado en parque nacional en 1949 y declarado Patrimonio de la Humanidad treinta años después, es una de las maravillas naturales mejor conservadas de Croacia. Hay hasta 16 lagos con agua turquesa, algunos de los cuales están conectados entre sí por cascadas de hasta 76 metros. Lo más peculiar es su nombre, según la leyenda del parque se refieren a las personas que se ahogaron en ellos. Otro atractivo de la misma es la fauna que habita este lugar. Ciervos, linces, sapos y cárapos habitan en los bosques de hayas, abetos y pinos.

  1. Calzada del gigante, Irlanda

Esta extraña formación rocosa se encuentra en la costa de Atrim en Irlanda del Norte y es una de las principales atracciones de la isla. Según cuenta la leyenda, este es el lugar donde vivió el gigante irlandés Finn, que se alejó de su vecino escocés Bennandona, levantó la tierra y se la tiró. Cuando tiraron las piedras, las dejaron en el mar, como si el gigante escocés usara es te camino para darle una lección a Finn. La esposa del irlandés lo disfrazó de bebé para evitar la confrontación, así que cuando Bennandona lo vio, pensó, si su hijo es tan mayor, su padre debe ser un hombre gran de y se estremeció. Una historia misteriosa que rodea este lugar y responsable de darle el nombre al lugar. Sin embargo, según los geólogos, estos basaltos hexagonales se de ben a un origen volcánico.

Este prodigio está formado por cerca de 40.000 columnas de basalto, la mayoría hexagonales, que descienden escalonadamente hasta el mar
  1. Costa de Ópalo, Francia

La Costa de Ópalo, llamada así por el color del agua, es una maravilla natural casi virgen, ubicada en Norte-Paso de Calais en el norte de Francia, frente al Canal de la Mancha. En general, consta de un litoral de 240 kilómetros de largo, plagado de acantilados, dunas, vastas zonas verdes y diferentes pueblos costeros. Algunas maravillas que conviene visitar son Cabo Gris Nez, que hace referencia al color grisáceo del acantilado; y el cabo Blanc-Nez, que es de color blanquecino. Desde 1987, ambos han sido protegidos como Sitio Nacional de Deux Caps. El entorno está compuesto por extensas playas donde, además de disfrutar del mar, también se puede practicar el carrovela, que es un deporte peculiar de la zona.

Estas largas playas son un lugar ideal para realizar actividades en la naturaleza
Un entorno único donde disfrutar de la naturaleza, del deporte y de la tranquilidad
  1. Bardenas Reales, España

Bardenas Reales es como un paisaje de Arizona, una de las gemas más preciadas de Navarra. Con el tiempo, el paisaje semidesértico se ha ido erosionando, formando barrancos, mesetas, cerros y variadas formas sorprendentes. Uno de sus monumentos más conocidos es Castildetierra, donde se grabaron anuncios y secuencias de televisión. Y Pisquerra, unos cabezos únicos del lugar. Algunas áreas se han utilizado para el pastoreo desde la antigüedad, por lo que no es raro encontrar refugios y grandes rebaños de ovejas. Su proximidad con Aragón obliga a construir fortalezas en el pasado para protegerlas de una posible invasión. A día de hoy, todavía se pueden encontrar los restos de algunos de ellos. También fue el lugar favorito por los bandidos, quienes se escondían en estos rincones de piedra para escapar de la justicia.

  1. Parque Nacional de Białowieża, Polonia

El Parque Nacional de Bialowieza está ubicado entre la frontera de Biolorrusia y Polonia. Viajar allí es como viajar al pasado, en sus bosques prehistóricos campa a sus anchas, en la parte polaca del parque, el bisonte. Un precioso lugar donde no podía faltar una increíble fauna. Junto a los bisontes encontramos alces, corzos, ciervos o jabalís y, algo más escondidos, lobos y linces. En sus lagos y estanques habitan nutrias, castores y reptiles como la rana de San Antonio, una especie poco común que resulta difícil de encontrar en otros lugares.

  1. Cueva de Postojna, Eslovenia

Postojna está considerada la cueva más visitada de Europa y es una parte esencial de cualquier viaje a Eslovenia. Esta cueva está formada por túneles, galerías y salas subterráneas y se visita a través de un tren de más de 140 años desde el que se pueden ver las diferentes formas del agua como estalactitas y estalagmitas. La estalagmita más grande mide 5 metros y se conoce como Briljant (brillante). Otras atracciones en el recorrido incluyen la oficina de correos subterránea, que es supuestamente la más antigua del mundo, y la Cueva de Proteus, donde se encuentra un vivario con crías de proteo. El final del recorrido sería el Castillo de Predjama, la fortaleza ubicada en una cueva con túneles subterráneos que se considera una de las más grandes del mundo. Su impresionante vista desde el exterior es solo el aperitivo a una impactante visita.

La cueva de Postojna es la única cueva kárstica con ferrocarril de cueva construido hace más de 140 años
  1. Matterhorn, Suiza

El imponente Matterhorn, considerado como el rey de las montañas y símbolo de Suiza está situado entre la frontera entre Suiza e Italia. El llamado Monte Cervino, también conocido así, es una de las maravillas naturales más fotografiadas del mundo y lugar de desafío para escaladores de todo el mundo, pues su ascenso es uno de los más exigentes. Sin embargo, la montaña más bonita de Europa ofrece un entorno impresionante para disfrutar de la nieve en una de las zonas de esquí más importantes de Europa o realizar rutas de senderismo. Uno de los más famosos es el que comienza en Blauherd y pasa por Stellisee, Grindjisee, Grünsee y Findel Glacier hasta Riffelalp.

Lago Stellisee
Ofrece una experiencia surreal y multisensorial, donde olores, sonidos y vistas de la naturaleza se complementa para crear un contexto de sueños, magia y misterio
  1. Laurisilva de Madeira, Portugal

El Bosque de Laurisilva es uno de los ecosistemas naturales más importantes y característicos del archipiélago de Madeira. Este bosque húmedo subtropical fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Su principal característica es la riqueza de su vegetación, que incluye el tilo, el laurel y la popular orquídea de Madeira, especie única en el mundo, con una fauna igualmente diversa. Lo que más abundan son las aves como la paloma autóctona, el cernícalo o el petrel. El parque también conserva una caldera volcánica, que se considera una reserva de paz y tranquilidad. No dejen de hacer una ruta por este increíble bosque de Laurisilva, ya que será una experiencia única; como adentrarse en un mundo fantástico con esos árboles llenos de formas extrañas y un ambiente húmedo. Un lugar donde podrán hacer fotografías de gran belleza.

  1. Nærøyfjord, Noruega

La naturaleza de Noruega es una de las más escarpadas y hermosas de Europa. Los famosos fiordos noruegos atraen a miles de visitantes cada año ansiosos por descubrir las historias de vikingos y presenciar unos de los paisajes más hermosos del país, como es Nærøyfjord. Fotografiado multitud de veces y declarado Patrimonio de la Humanidad, este fiordo es uno de los brazos del inmenso Sognefjord, el más fino y largo de Noruega. La mejor forma de recorrerlo es en barco desde Flåm, donde se encuentran la mayoría de las compañías navieras. El camino a pie hasta el pueblo es igualmente fascinante, con el famoso tren de Flåm que lo atraviesa, que ofrece una de las mejores vistas del mundo.

El Nærøyfjord es un brazo del Aurlandsfjord, este a su vez constituye un ramal del Sognfjord, el fiordo más grandes de Noruega