Zamora es una manifestación viva en otoño: su naturaleza, su gastronomía, las fiestas… son la cita ineludible para los viajeros dispuestos a disfrutar del turismo rural y de naturaleza.

Celebraciones otoñales que son manifestaciones de la naturaleza o generadas por sus habitantes: fiestas, gastronomía… para realizar una inmersión en esta rica provincia que invita a celebrar, a saborear, a caminar, a observar…

Reserva natural de las lagunas de Villafáfila.

NATURALEZA
Noviembre y diciembre es la mejor época del año para acercarse a contemplar y avistar aves en la reserva natural de las lagunas de Villafáfila. Se trata de un complejo lagunar en plena Tierra de Campos zamorana y uno de los más importantes humedales del noroeste peninsular, en cuyas aguas salinas se dan cita miles de ánsares venidos de Europa que aquí invernan. Se pueden observar numerosas aves acuáticas y por supuesto el ave esteparia más famosa de estas tierras, la avutarda, que aquí concentra la mayor población mundial de ejemplares.

Esta época del año es también apropiada para acercarse a la Sierra de la Culebra a caminar por sus bosques entre senderos cuajados de colores de otoño y sonidos como la berrea de los ciervos. No hay que dejar de visitar el Centro de Interpretación de Lobo Ibérico de Castilla y León en Robledo de Sanabria, donde el visitante puede disfrutar de la observación del lobo en condiciones de semi-libertad. A través de todo el recorrido que ofrece el centro se puede conocer la biología y ecología del territorio, así como valorar la importancia de la especie como elemento dinamizador del medio rural.

GASTRONOMÍA
Noviembre es una época del año propicia para apreciar la calidad gastronómica de la provincia de Zamora, el Queso Zamorano; la ternera de Aliste o el lechazo de Castilla y León; las legumbres como los Garbanzos de Fuentesaúco o la lenteja de Tierra de Campos; los pimientos de Benavente…

Boletus.

Pero esta época del año bien merece degustar las setas que abundan en los montes y jarales de la provincia, especialmente en la mitad oeste de la misma: Sanabria y Aliste son grandes zonas donde se dan estos manjares. Las características del suelo son el origen de la variedad y calidad de especies micológicas, entre las que destacan las más apreciadas: los boletus del grupo edulis, también conocidos fuera como “zamoranitos”, así como la Amanita Cesárea, el rebozuelo, el níscalo o la macrolepiota procera, más conocida como cucurril.

Las Jornadas Micológicas, que se organizan del 15 de noviembre al 1 de diciembre, llevan las setas a numerosos restaurantes de la provincia, donde poder degustar estas delicias de los montes zamoranos, en maridaje perfecto con otros muchos productos gastronómicos.

Las Jornadas de Caza, que el visitante podrá degustar entre los meses de noviembre a febrero constituyen otra gran oportunidad para saborear los magníficos platos que proporcionan restaurantes en toda la provincia. Hay que mencionar así los platos a base de aves, como los pichones, perdices o codornices de Tierra de Campos, que están logrando grandes aportaciones a la gastronomía de la caza. Y en la zona de Sanabria y La Carballeda los guisos de corzo, venado y jabalí.

Es también un gran momento para participar en las Rutas del Vino, en una provincia que cuenta con nada menos que cuatro zonas vitivinícolas diferenciadas, entre las que sin duda destacan Toro, Arribes y Tierra del Vino, las tres con Denominación de Origen y vinos de alta calidad, muy diferentes entre sí, pero con un denominador común: el río Duero, en cuyas inmediaciones crecen los viñedos que dan lugar a estos grandes vinos.

Las rutas permiten catar los excepcionales tintos y blancos que se producen en estas zonas, de la mano de las propias bodegas que acogen a los visitantes, y conocer el rico patrimonio cultural y paisajístico de Zamora.

FIESTAS
Una tradición que corresponde a esta época del año tiene que ver con la fiesta que se organiza en varios pueblos de la provincia de Zamora en torno a otro producto local: la castaña. Se trata de la fiesta de los Magostos que convocan a muchos visitantes para degustar las castañas asadas y los platos derivados de este fruto.

Fiesta de la Vendimia, Toro.

Los Magostos más conocidos son los que se realizan en las zonas pobladas por magníficos bosques de castañares como Trabazos (1 de noviembre); Sejas de Aliste (2 de noviembre); Puebla de Sanabria (2 de noviembre) y Montamarta (8 de diciembre).

Y el año se cierra con las fiestas de las Mascaradas, rituales de invierno cuyos orígenes se pierden en el pasado que sacan a la luz del día a extraños personajes cubiertos con máscaras como los zangarrones, diablos, filandorras y caballicos… que fustigan al público con tenazas, vejigas de cerdo hinchadas o bolsas de paja y ceniza, escenificando divertidas historias.

La provincia conserva una veintena de celebraciones que se realizan a finales de diciembre en otros tantos pueblos y concentra el más alto número de estas fiestas de toda la península.

PARA MÁS INFORMACIÓN: http://www.turismoenzamora.es