El valle del río Oja es el abanderado de los siete valles de La Rioja. El río desciende rápidamente desde la Sierra de la Demanda y en pocos kilómetros le da tiempo a abastecer a Ezcaray, la primera villa turística de la comunidad y enlace a la única estación de esquí de la región, y regar la vega agrícola de Santo Domingo de la Calzada y Haro, antes de morir en el Ebro, unido al río Tirón. A su paso ha regado el terreno de espacios para la práctica de actividades, el disfrute de la enogastronomía y el legado de la cultura.

El río Oja es un río del norte de España, el cual según algunas teorías da nombre a la Comunidad de La Rioja y que recorre la misma de sur a norte. El Valle del Oja es una comarca natural riojana situada en las faldas de la Sierra de La Demanda. Forma parte del Valle del Oja Tirón, en La Rioja. La comarca está declarada de Interés Turístico.

Los primitivos poblados del Valle del Oja fueron “cabañas” de pastores que se ubicaron cerca de los pastos y de su ganado. Con el tiempo algunos de estos asentamientos se fueron convirtiendo en lo que hoy conocemos como aldeas. Destacan por su ubicación en entornos naturales de gran atractivo, por su arquitectura tradicional y la conservación de elementos comunes como los lavaderos, los hornos, los tornos de herrar y sus iglesias y ermitas, con sus respectivos santos y fiestas. Toda esta gran riqueza conforma un entramado de excepción para la práctica del turismo activo: senderismo, rutas en bicicleta de montaña, paseos a caballo, piraguas, esquí, vuelo… y que además, posee un tramo del Camino de Santiago.

Ezcaray

Ezcaray
Ezcaray es el núcleo urbano más extenso del Alto Valle del Oja. Situado a una altitud de 813 metros sobre el nivel del mar, cuenta con población de menos de 3.000 habitantes que se puede llegar a quintuplicar en los meses de verano. Pasear por el casco histórico, sus soportales construidos con postes de madera (una de las producciones ancestrales del lugar) y que contribuyen a mantener la vida social del pueblo durante los rigores del invierno, el templete, sus iglesias como la de Santa María la Mayor del siglo XV pero que se erige sobre los cimientos de una construcción anterior románica, la Ermita de la Virgen de Allende, de trazas barrocas, sin dejar pasar la Real Fábrica de Paños “El Fuerte” que dio bastante auge a toda la comarca. Actualmente en estos telares se fabrican pañuelos, bufandas, echarpes y mantas. Todo esto nos lleva a un viaje por la historia desde la Edad Media, cuando en el siglo X, Ezcaray fue construida por los reyes navarros. Se puede terminar el paseo en las riberas del Río Oja, muy bien acondicionadas para su disfrute. Los puentes sobre el río conectan con la Vía Verde de 28 km. que unía por ferrocarril Casalarreina y Ezcaray. Aún se conserva la antigua estación, recuperada como bar-restaurante-terraza. Detrás se alza la sierra de la Demanda, que alberga la estación de esquí de Valdezcaray, a unos 17 kilómetros. El punto más alto de la sierra, y de La Rioja, es el pico de San Lorenzo de 2.271 metros de altitud.

Mención merece su extraordinaria gastronomía como el paté de perdiz escabechada, unas buenas croquetas caseras, alcachofas, guisantes con perrechicos, perdiz estofada y por supuesto, regado con el gran vino de la tierra.

El acebal de Valgañón
En el Alto Oja, existen numerosos espacios arbolados que atesoran una excepcional belleza y riqueza forestal. Serían muchos los bosques por nombrar, pues todos ellos, casi siempre, poseen ciertas características especiales que los hacen únicos y distintivos en su región.

Desde Valgañón una ruta circular de unos 6 kilómetros que acerca hasta su espléndido bosque de acebos: el Acebal de Valgañón. Éste constituye una de las Áreas de Vegetación Singular de La Rioja. Atravesando una zona de hayedos se accede hasta el bosque de esta especie singular protegida.

A merced del viento sobre viñedos.

Situado en un entorno privilegiado, el acebal de Valgañón despunta sobre una extensa área de pastizales y praderas que se conoce por el nombre de la Dehesa de Valgañón. Este insólito bosque está formado por altos y corpulentos acebos (Ilex aquifolium), algunos de ellos con varios siglos de antigüedad. A pesar de su reducida extensión, que apenas supera las 10 hectáreas, la apreciable estatura y densidad de sus pies sirven de sobra para otorgar a este rodal la condición de bosque auténtico, casi única entre las acebedas ibéricas. jigo o con otros espacios que se dedicaban al pastoreo.

De regreso se atraviesa el pastizal de “La Dehesa” que se abre hacia unas vistas sobrecogedoras del entorno y donde conviven caballos, ovejas y vacas y donde se encuentra una de las escasas y valiosas lagunas naturales de montaña, incluida dentro del Inventario Español de Zonas Húmedas. Al bajar, el camino pasa por la Iglesia de Nuestra Señora de Tresfuentes, buena muestra del románico del siglo XIII, al lado de la cual mana, inagotable una fuente de tres caños que le da nombre.

En globo
Una forma de ver el valle del Oja desde un ángulo totalmente diferente y que dejará en nuestra retina imágenes únicas que no olvidaremos es la que ofrece el viaje en globo aerostático. La Rioja es el lugar idóneo para debutar en esta actividad sumamente placentera y totalmente segura. Desde lo alto se pueden contemplar los viñedos y los campos de cereal que adornan buena parte de la superficie riojana. También se llega a divisar el parque natural de Sierra Cebollera, la Reserva Natural de Los Sotos del Ebro la Sierra de la Demanda, la Sierra de Cantabria y los ríos Ebro, Tirón, Oja, Najerilla, etc. El viaje provoca unas sensaciones únicas, en silencio y flotando a merced de la velocidad del viento.

Iglesia de Nuestra Señora de las Tresfuentes.

Santo Domingo de la Calzada
Unos kilómetros al norte de Ezcaray se encuentra Santo Domingo de la Calzada, “donde cantó la gallina después de asada”, según cuenta la leyenda. Ya en el siglo XI era burgo y éste no deja de crecer y ganar en importancia gracias a su situación en el Camino de Santiago y a los fueros concedidos por Alfonso VIII. El edificio principal es sin duda su catedral construida con el fin de albergar los restos de Santo Domingo de la Calzada en un sepulcro en el que confluyen varios estilos por haberse construido uniendo varias piezas de diferentes sepulcros. En 2019 fue Año Jubilar Calceatense y hasta el 12 de enero de 2020 se celebraron varios actos conmemorativos al cumplirse 1.000 años del nacimiento del patrón. Como curiosidad, este es el único edificio religioso del mundo en el que viven unos animales, una gallina y un gallo. Además, Santo Domingo es una de las ciudades más importantes del Camino de Santiago y es la única ciudad de España que cuenta con dos Paradores Nacionales de Turismo. Además de la catedral, no hay que dejar de visitar sus plazas, como la de España construida a raíz de las murallas del s. XIV y que fue plaza del mercado durante siglos. Es también la plaza del ayuntamiento. Otra plaza es la del Santo, situada frente a la catedral y en el centro del casco histórico. En esta plaza, además de la catedral se encuentra el antiguo hospital de peregrinos, hoy Parador Nacional. Abadías, conventos, ermitas, palacios, puentes, fortificaciones… el patrimonio arquitectónico-artístico de esta pequeña ciudad es infinito.

Además, en Santo Domingo de la Calzada podemos degustar unas excelentes patatas a la riojana. Son muy típicas en cualquier fecha del año, pero de gran interés sobre todo en las fiestas de Gracias y Hermosilla, en las que anualmente se celebran concursos de esta especialidad. Y de postre hay que pedir los ahorcaditos, unos dulces de hojaldre con forma de vieira, rellenos de una crema de almendra.

Aldea en Ezcaray

Turismo activo, festivales y bodegas
En todo el Valle del Oja hay un gran número de rutas que se pueden hacer en bicicleta o a pie. Existen rutas muy accesibles, para que todos los miembros de la familia puedan disfrutar del paseo.

También el destino invita a ser recorrido en piragua, navegando en las tranquilas aguas del Ebro avanzando entre viñas, o a caballo descubriendo los intensos contrastes entre valles y montañas.

Además de las visitas a los monumentos y sus bodegas, de pasear por las calles históricas y de adentrarnos en sus bosques y montañas, el valle de Oja está lleno de vida y con una gran celebración de eventos culturales como el Certamen “Del Renacimiento al Blues” en junio, el Festival de Jazz en julio… y deportivos como la XXIV Travesía a pie Valle de Ezcaray en junio, el Medio Maratón de Montaña “Villa de Ezcaray” en septiembre; ofertas abiertas a todos los visitantes que se acerquen al Valle del Oja.

Por último, es visita obligada sus bodegas y la degustación de sus vinos. Bodegas centenarias, bodegas modernas, vinos de autor, D.O. componen una de las Denominaciones de Origen más importantes de nuestro país alabada dentro y fuera de nuestras fronteras.

PARA MÁS INFORMACIÓN: www.lariojaturismo.com