QUITO, ESCENARIO IDEAL PARA UNA ESCAPADA

La ciudad de Quito pone a disposición de los visitantes un sinfín de experiencias románticas a sus visitantes en los que la magia es la protagonista principal, tanto en el propio centro como en las afueras.

De entre todo lo que la metrópolis puede ofrecer encontramos su famoso centro histórico, el cual alberga grandes edificios republicanos, monasterios, conventos, iglesias de estética barroca y gótica y museos llenos de historia. Es imprescindible perderse descubriendo la belleza de sus calles, por ejemplo, dando un paseo por el emblemático e histórico barrio de La Ronda, concretamente por su arteria principal, la calle Juan de Dios Morales, centro de la cultura quiteña donde encontramos restaurantes típicos, puestos de información turística y cultural.

Por otro lado, podrán deleitarse con su gastronomía. Y es que los sabores de la cocina quiteña merecen ser degustados por todo buen viajero. Los platos tradicionales son mestizos y tienen una fuerte influencia andina, así como ibérica. El locro, el seco de chivo, la fritada, las empanadas, las salsas de ajíes, los jugos, el helado de paila son algunos de los platos quiteños que no se pueden perder. Asimismo, para endulzar las tardes, Quito es también única, pues ofrece actividades gastronómicas llenas de romanticismo como, por ejemplo, catar un delicioso chocolate en una de las sedes que la joven empresa chocolatera ecuatoriana Pacari tiene en Quito. Estos planes son una experiencia inolvidable puesto que se explora un mundo infinito de aromas, sabores y sensaciones únicas.

¿Y qué puede haber más romántico e inolvidable que un regalar un ramo de rosas ecuatorianas? Visitar una de sus plantaciones estas y descubrir el secreto para cultivarlas puede llegar a convertirse en el plan más romántico.

Viajando hacia al norte de la capital encontramos otra actividad única, descubrir la ciudad Mitad del mundo. Situada en latitud 0° 0′- 0”, es el único lugar en el mundo en el que los enamorados pueden sacarse una foto con un pie en cada hemisferio, equilibrar un huevo sobre un clavo y comprobar que aquí siempre pesaran un kilo menos que en cualquier otra parte del mundo.

Quito es también naturaleza al estar ubicado a pocos minutos de parques naturales, volcanes y bosques exuberantes. Esto lo convierte en el punto de partida ideal para que parejas de todo el mundo descubran la riqueza y diversidad natural de Ecuador. A solo 60 km al sur, encontramos el volcán Cotopaxi, el gigante de Ecuador con 5897 metros de altura. Piscinas cristalinas de aguas cálidas incrustadas en el páramo y envueltas por la neblina, las conocidas como Termas de Papallacta, a 50 kilómetros al este de Quito, son otro de los grandes atractivos naturales de la capital de Ecuador. En Papallacta no solo encontraran los enamorados aguas con propiedades curativas sino también la más absoluta tranquilidad.

Para los amantes de la arqueología, Quito alberga también una de las mayores riquezas arqueológicas y antropológicas de toda Sudamérica. El Museo Weibauer, el Museo Jacinto Jijón y Camaño y, por supuesto, el Museo Nacional de Ecuador son visitas de obligatoria parada.

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