Los 10 pueblos costeros más bonitos de España

Garachico, Tenerife

Esta villa histórica fue hace años el puerto principal de la isla de Tenerife. Su casco histórico fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994 gracias a la iglesia Santa Ana, la ermita de San Roque o el Castillo de San Miguel.

La erupción del volcán Trevejo ha formado su característico y bello paisaje. La lava formó un brazo de mar conocido como El Caletón, creando pequeños charcos de agua -Las Viejas, Los Niños, Los Chorros- convertidos en piscinas naturales justo al borde del mar.

Peñíscola, Castellón

Peñíscola, también conocida como Ciudad en el Mar, está unida al continente por un cordón de arena y coronada en lo más alto del peñón por el Castillo del Papa Luna, una fortaleza templaria del siglo XIV.

El pueblo tiene un casco histórico impresionante. Desde el castillo, a 64 metros sobre el mar, se encuentran numerosas y estrechas calles rodeadas de típicas casas blancas de dos pisos decoradas con coloridas flores.

Llanes, Asturias

De origen medieval, el Conjunto Histórico Artístico de Llanes conserva La Torre y murallas del siglo XIII. Este pequeño cuenta con innumerables parajes de extraordinaria belleza natural, algunos declarados Monumento Natural como los Bufones de Arenillas o la playa de Gulpiyuri, cerrada al mar.

Las mejores vistas son las del paseo de San Pedro, una espectacular alfombra de hierba que reposa sobre una acantilado.

Bermeo, Vizcaya

Uno de los pueblos pesqueros con más encanto de toda la costa vasca que conserva intacta gran parte de su historia y cultura entre sus calles y acantilados.

Su puerto es uno de los grandes atractivos y cobra su mayor actividad en primavera, cuando comienza la temporada de anchoas y verdeles.

En sus inmediaciones, son de visita obligada al Cabo Matxitxako, y el impresionante San Juan de Gaztelugatxe.

Nerja, Málaga

Los encantos de esta preciosa localidad se hicieron mundialmente conocidos por serie Verano Azul, es por eso que La Dorada, el Barco de Chanquete, es un imprescindible. Una vez cumplido el ritual, el Balcón de Europa, construido sobre los cimientos de un castillo musulmán, te deleita con las impresionantes vistas sobre el Mediterráneo.

Pero Nerja también es su casco histórico donde puedes disfrutar de las típicas casas blancas andaluzas. Y a las afueras, la Cueva de Nerja, un espectáculo de la naturaleza.

Combarro, Pontevedra

En plena Rías Baixas, se esconde este pueblito marinero tan pintoresco. Conocido por sus cruceiros y hórreos, su conjunto histórico merece la pena. La belleza de su casco antiguo está perfectamente conservado y declarado Conjunto Histórico de Interés Cultural.

Por sus estrechas calles destacan las Casas Marineras, referentes de la arquitectura popular gallega, los Cruceiros, con las figuras de la Virgen y del Cristo, y la hilera de Hórreos de estilo tradicional, levantados en el siglo XVIII para almacenar alimentos.

San Vicente de la Barquera, Cantabria

El municipio de San Vicente de la Barquera es uno de los más representativos y bellos de la cornisa Cantábrica. Se encuentra en pleno corazón del Parque Natural de Oyambre, un espacio natural protegido de gran valor ecológico integrado por rías, acantilados, playas, dunas, praderías y bosques que albergan una fauna y flora de gran importancia.

La villa histórica descansa junto al mar con el mejor telón de fondo como son los Picos de Europa. Esta imponente estampa se puede capturar desde el Puente de la Maza.

Fornells, Menorca

En la costa norte de Menorca se encuentra en Fornells, rodeado de pequeñas islas, calas casi vírgenes y casas de color blanco. Un pueblo marinero cuya bahía es uno de los puertos naturales más grandes de esta isla de las Baleares.

Al igual que en el resto de la isla, existen numerosas calas de aguas transparentes. Las más cercanas son Tirant, Cavalleria y Pregonda.

Además, Fornells es la capital gastronómica de la isla de Menorca y templo de la mejor caldereta de langosta que se puede probar.

Tossa de Mar, Gerona

Entre calas y acantilados aguarda Tossa de Mar, un antiguo pueblo de pescadores, con un centro histórico, la Vila Vella, que pasa por ser el único ejemplo de población medieval fortificada que todavía existe en el litoral catalán.

Un auténtico museo al aire libre con un importante patrimonio cultural e histórico. En lo alto de Tossa del Mar se encuentra su increíble castillo y murallas con más de 800 años de historia. Y el faro donde contemplar las magníficas vistas sobre el Mediterráneo, y la playa Gran, recostada a los pies de la muralla, con esas torres cilíndricas de defensa que al caer el sol se reflejan sobre las aguas.

Mojácar, Almería

Mojácar, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía, se sitúa en una colina a 170 metros del nivel del mar, en la última estribación de la Sierra Cabrera, un entorno natural privilegiado combinado con 17 kilómetros de playas de aguas cristalinas.

El pueblo guarda aún el aire árabe en entorno con casas blancas, y estrechas calles y adornadas por miles de flores vivos colores que cautivan a cada paso.