La Palma es una pequeña isla canaria que se compone de 14 municipios que se extienden a lo largo de sus 706 kilómetros cuadrados. Declarada en su totalidad Reserva de la Biosfera, así como Destino y Reserva Starlight, destaca por su belleza y la impresión que provocan sus paisajes agrestes, variados y accidentados, su naturaleza pura, intacta y bien preservada.

JOYAS NATURALES EN LA PALMA.
He aquí algunas de las joyas naturales de La Palma que no debes perderte:

Cubo de la Galga, Puntallana: Impresionante bosque de laurisilva en el noreste de la isla. En un recorrido sencillo, sus visitantes pueden admirar laureles, barbuzanos, helechos.

Bosque de los Tilos, San Andrés y Sauces: Partiendo del anterior, en dirección norte, se puede visitar otro bonito bosque de laurisilva. Tiene la particularidad de haber sido la primera Reserva de la Biosfera de la isla y conecta con otro tesoro natural de la isla, los Nacientes de Marcos y Cordero. Es, sin duda, una caminata top de la isla.

Nacientes de Marcos y Cordero, San Andrés y Sauces: 13 túneles con una caída continua de agua. Atravesarlos es una auténtica (y divertida) aventura. Y al final de los mismos… las cascadas formadas por el agua que mana de estos nacientes.

Dragos en Buracas, en el municipio de Garafía.

El Tablado, Villa de Garafía: Hay rincones que son una mezcla de magia y belleza, naturaleza y tradición, tranquilidad y energía. Rincones por los que parece que no haya pasado el tiempo. Rincones que invitan al silencio y al disfrute de lo que ves, escuchas y hueles. Así es El Tablado.

Buracas, Villa de Garafía: Buracas es pura paz. Un lugar en el que se siente el poder curativo que emana de los dragos, esos hermosos y enormes árboles milenarios. Un rincón que transmite positivismo, relax, buena energía.

Roque de los Muchachos, Villa de Garafía: La Palma alcanza su cota más alta en el Roque de los Muchachos, donde ciencia y naturaleza se dan la mano y comparten, armoniosamente, un mismo espacio. Una zona a visitar no sólo por su importancia científica, dado que acoge el Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos, sino también por su belleza natural. Disfruta de las imponentes vistas que te ofrece al interior del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente así como de la visión de otras islas Canarias.

Costa de Hiscaguán, Puntagorda: Una costa abrupta, acantilada, sin playas, pero espectacular. Encierra un gran interés desde el punto de vista de la vegetación y la flora qu alberga, contando con varias especies autóctonas o, incluso, endémicas.

Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.

Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, El Paso: El diamante de La Palma. Si miramos un plano con relieve de la isla de La Palma, veremos que, justo en medio, hay una especie de “circo-zanahoria”. Es el Parque nacional de la Caldera de Taburiente con su salida natural a través del Barranco de las Angustias. Una inmensidad de 8 kilómetros de diámetro de una belleza única. Y lo mejor está en su interior: el merecido baño tras la caminata en su “río”, que no es otra cosa sino agua que proviene de sus manantiales y que va barranco abajo. No podemos dejar de mencionar la salida por el impresionante Barranco de las Angustias.

Volcanes en Parque Natural de Cumbre Vieja, El Paso y Fuencaliente: Las Islas Canarias son islas de origen volcánico. Es, por tanto, de obligación, el acercarnos a alguno de sus volcanes. El sur de la isla, cubierta en su mayoría por el Parque Natural de Cumbre Vieja, presenta la mayor concentración que de volcanes existe en la misma. Birigoyo, San Juan, San Antonio, Martín o un “jovencísimo” Teneguía son buenos ejemplos de ello. No en vano, ofrece y ponen nombre a una de las rutas de senderismo más atractiva de la isla: la Ruta de los Volcanes.

Salinas de Fuencaliente: En la punta sur de la isla se encuentran las Salinas de Fuencaliente. Impacta su blanco cegador con el azul intenso del Océano Atlántico y el negro azabache del quemado terreno volcánico. Un lugar especialmente querido por las aves migratorias. De ahí su importancia natural además de tradicional.

LIBERA ADRENALINA EN LA PALMA
A pie… entre volcanes, coladas de lava y pinos La Palma, el paraíso del senderismo, te ofrece varias opciones para hacer piernas. Es la Ruta de la Crestería una de las más bonitas y espectaculares. De dificultad alta, dada la distancia y la duración de la misma, te ofrece un recorrido por el techo de la isla, teniendo a un lado el oeste y al otro lado el este de la misma.

Sobre dos ruedas: Ir en bici por La Palma es, también, una gran experiencia. A través de pinares, de Monteverde y de otros paisajes…podrás disfrutar de la naturaleza única e intacta de la isla. Para ello se ha inaugurado recientemente una red de rutas en bici de montaña perfectamente señalizada.

Bajo el mar entre peces y veriles: Si hemos descrito La Palma como el paraíso del senderismo, no podemos dejar de decir lo mismo refiriéndonos a su faceta marítima. La Isla Bonita es ideal para el buceo y ofrece un hermoso mundo de veriles, cuevas, arcos, con la mejor compañía: viejas, meros, morenas, estrellas de mar… Malpique en Fuencaliente, La Bombilla en Tazacorte, Los Cancajos en Breña Baja o la Salemera en Villa de Mazo son localizaciones idóneas para sumergirte.

En barco… Delfines, peces voladores y una costa acantilada digna de admirar: Desde el Puerto de Tazacorte salen barcos que organizan bonitas excursiones a lo largo de la costa de Tijarafe. Incluye, en algunos casos, la entrada a la Cueva Bonita. Las olas, el suave viento, los cetáceos y los peces te harán compañía.

Caños de Fuego

Entremos al corazón de la tierra: Otra agradable forma de conocer La Palma es adentrándonos en su corazón y descubriendo su interior volcánico. Para ello, el centro conocido como Caños de Fuego es una visita obligada.

Volando voy: Y si hemos hablado de La Palma como el paraíso del senderismo y del buceo, también tenemos que hablar de ella como el paraíso del parapente. Las condiciones de viento en la isla así como su clima hacen posible que el parapente sea una actividad a destacar en ella. Los Campanarios en El Paso o Risco de la Concepción en Breña Alta son algunos de los lugares de despegue más emblemáticos.

ESTDIEMOS EL CIELO.
La Palma es un gran referente en astronomía. Basta con elevar la vista al cielo por la noche para poder entenderlo. Para que el disfrute de lo que verás sea total, la isla te ofrece una amplia red de miradores astronómicos: Llanos del Jable en El Paso, Miraflores en Puntagorda o La Muralla en Tijarafe, son buenos ejemplos de ello. Pero no sólo eso, también tenemos senderos astronómicos para que tus noches sean divertidas.

PARA MÁS INFORMACIÓN: http://www.visitlapalma.es