Innsbruck, la capital del Tirol

Innsbruck es en muchos aspectos dos cosas a la vez. Región y capital, urbe y campo, clásico y diseño… Buena parte de la historia de Austria tiene que ver con esta villa del puente sobre el río Inns que dice su nombre. Pero más allá de su ambiente palaciego, la capital de los Alpes y el Tirol tiene como atractivo la alta montaña.

Estás en Innsbruck, y además, de dejarte encandilar por las montañas y el esquí, te sugerimos que aproveches los ratos de descanso entre excursiones y días de nieve para relajarte caminando por sus calles de adoquines. ¿Un kilómetro cero para recorrer Innsbruck? La respuesta es fácil: la calle del Tejadillo de Oro, una postal obligada de la ciudad y un selfie universal. Desde aquí tomamos dirección este hacia la Catedral de Santiago, una de las iglesias barrocas más importantes del Tirol, y el Centro Cultural de Innsbruck. Aquí están también el Teatro Nacional del Tirol y la impresionante fuente de Leopoldo, con sus preciosas figuras de bronce. Enfrente verás el Palacio Imperial, la residencia alpina que encantaba al emperador Maxilimiano I. A la vuelta de la esquina se encuentra la Iglesia de la Corte, famosa por sus “Hombres Negros” custodiando el cenotafio del emperador Maximiliano I. De vuelta a la calle, el Arco de Triunfo de Innsbruck y sus relieves de la vida de la emperatriz María Teresa.

De la ciudad a las cumbres
Pasar de la ciudad a las cumbres alpinas en menos de media hora es posible en Innsbruck porque los funiculares Nordkettenbahnen convierten el ascenso desde la estación Congress a la cumbre en un mero disfrute. Al llegar a la estación superior, la cumbre del Hafelekarspitze está a sólo 15 minutos. Y durante el trayecto hay varias estaciones para descubrir otros lugares que te van a encantar, como el camino Perspektivenweg, en la estación Seegrube. Es un sendero diseñado por el estudio de arquitectura noruego Snøhetta, con citas del filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein en puntos estratégicos del recorrido acompañando a los senderistas. Desde la estación de funicular de Nordkettenbahnen, podemos regresar a pie a la estación inferior, Congress, siguiendo el curso del Inn. En total, entre 4 y 6 horas sin esfuerzo.

El trampolín de esquí Bergisel es todo un espectáculo, ofrece impresionantes vistas panorámicas de 360º sobre las montañas del Tirol y de la ciudad a sus pies.

Otra ruta sencilla nos lleva a uno de los iconos de la región de Innsbruck, el espectacular trampolín que diseñó la arquitecta Hada
Hadid para el salto olímpico. La ruta empieza en el Arco de Triunfo, y pasa por la imponente basílica y abadía de Wilten antes de adentrarse en el desfiladero Sillschlucht, que bien podría ser el Gran Cañón de Innsbruck. Esta ruta circular lleva por las rocas “Drachenfelsen” (roca del dragón) y “Sonnendeck” hasta el trampolín. No te pierdas una visita a la torre de salto y al cercano museo Tirol Panorama, con su espectacular pintura panorámica de 360 grados y 1.000 m² de superficie. Representa escenas de la lucha por la libertad de los tiroleses en la batalla de Bergisel liderada por el héroe nacional, Andreas Hofer, en 1809. Podemos regresar a la ciudad tomando el tranvía desde la estación Bergisel. Y esta es una ruta que nos ocupará entre medio día y el día entero según la abordemos.

La red de senderos se extiende por todas las aldeas de Innsbruck y permite hacer excursiones de diferentes grados de dificultad a pie, en bici, practicando nordic walking…

Innsbruck Trek, siete días de montaña
El Innsbruck Trek fue diseñado por la oficina de turismo de Innsbruck y la agencia ASI Reisen, de la famosa Escuela Alpina de Innsbruck. Un itinerario que pisa todos los macizos de Innsbruck a lo largo de una semana incluyendo las montañas Kalkkögel o el famoso Camino de los Cembros. La primera etapa empieza en el centro del casco antiguo de Innsbruck y acaba en los imponentes Alpes de Stubai a más de 2.000 metros. Desde Kühtai, la ruta lleva a los pintorescos pueblos de alpinismo de St. Sigmund y Gries im Sellrain hasta Axamer Lizum, siempre acompañada por unas fantásticas vistas sobre las cumbres de más de tres mil metros de los Alpes Centrales, las montañas Kalkkögel y las Dolomitas de Tirol del Norte. La última etapa transcurre por los bosques de cembros centenarios del Camino de los Cembros en la montaña Patscherkofel y regresa al centro de Innsbruck. El Innsbruck Trek te permite no ir cargado con peso en la mochila y ofrece máxima flexibilidad a lo largo de las rutas preestablecidas. Cada día se ofrecen dos rutas guiadas de diferentes grados de dificultad (mediana y alta) que los participantes pueden escoger.

La nieve olímpica y las Welcome Card
Desde la ciudad en invierno sólo verás cumbres nevadas. La oferta de nieve de Innsbruck es difícil de resumir, y lo mejor es que puedes optar por subir a las pistas ya desde la propia ciudad, en teleférico, o escoger dominios más aislados a los que llegarás en menos de una hora en coche o transporte público. Cuando viajamos a dominios de nieve que han sido escenario de los Juegos Olímpicos de Invierno ya sabemos que el disfrute va a ser total. Echa un vistazo a los planos de pista y elige tu paisaje favorito.

Por último, no olvides que puedes hacerte con la tarjeta Welcome Card Unlimited, para visitar los 7 lugares más atractivos de Tirol: en el valle Ötztal, el “James Bond Erlebniswelt 2007 ELEMENTS” en Sölden, dedicado a la película del espía británico más famoso del cinema que se rodó aquí; al parque acuático Tirol Terme Aqua Dom en Längenfeld y al parque de aventuras al aire libre Outdoor-Freizeitpark AREA 47, en la entrada al valle Ötztal. También al glaciar de Stubai, un fascinante mundo de hielo, y
el castillo Tratzberg para conocer la apasionante historia de la región. Los Mundos de Cristal Swarovski y un viaje en barco sobre las aguas del precioso lago Achensee, el más grande de Tirol, también son actividades incluidas en la tarjeta.

Y sin olvidar degustar el sabor de este país, en un refugio alpino, en una tradicional sala tirolesa o en un elegante restaurante. La alta cocina y la comida informal conviven en perfecta armonía donde las nuevas tendencias internacionales se instalan en la ciudad y una brisa de cocina exótica aromatiza el aire alpino.

Con tanta riqueza para los sentidos, te costará poco entender por qué Maximiliano I soñaba tan a menudo con escapar a Innsbruck.

PARA MÁS INFORMACIÓN: http://www.innsbruck.info