Ecoturismo y Birdwatching en la Comunitat Valenciana

La Comunitat Valenciana es el escenario perfecto para la práctica del ecoturismo o turismo sostenible, la opción ideal para aquellos viajeros que desean descubrir los numerosos y diferentes espacios naturales situados a lo largo de todo el territorio. Un turismo responsable para conectar con la naturaleza, disfrutar y contribuir de forma práctica y sostenible a su conservación, repercutiendo positivamente en el entorno y en las comunidades locales. Una forma divertida de descubrir, conocer y aprender a través de los paisajes y el contacto con el medio ambiente.

Multitud de espacios protegidos y una gran diversidad de ecosistemas son solo algunos elementos que se pueden encontrar en la Comunitat Valenciana. Desde la costa hasta el interior es posible impregnarse con su esencia más natural, ¿cómo?, a través de experiencias que introducen al visitante en el medio que le rodea. Aire puro, estancias rurales, parajes idílicos, animales salvajes… en definitiva un turismo comprometido con el entorno que permite conocer los bellos espacios que conforman la geografía valenciana.

¿Dónde y cómo practicar ecoturismo en la Comunitat Valenciana?

La Comunitat Valenciana ofrece un amplio abanico de posibilidades para aquellas personas interesadas en la práctica del ecoturismo. Actividades como el avistamiento de la fauna y la flora, la observación del cielo y sus estrellas lejos de contaminaciones lumínicas, el senderismo interpretativo o las estancias en alojamientos ecológicos, son solo algunas de las experiencias que se complementan con actividades con el ejercicio al aire libre o la degustación de la gastronomía más tradicional y de proximidad.

Aquellos que se adentran en la plenitud de la naturaleza valenciana, descubren una gran biodiversidad con variedad de ecosistemas existentes. En ellos, vastos sistemas montañosos, grandes extensiones de bosque, pequeñas islas, acantilados de infarto, bellos saladares o humedales repletos de diversidad de avifauna pueden ser avistados en itinerarios interpretativos presentes en los diferentes Parques Naturales. Un total de 21 espacios protegidos que cuentan con la marca Parcs Naturals de la Comunitat Valenciana y en los que cada una de estas actividades se convierte en toda una experiencia.

Para los amantes de la observación de la avifauna la Comunitat Valenciana es, sin duda, el lugar perfecto para la práctica del turismo ornitológico o birdwatching. Más de 300 especies de aves residentes y migratorias distribuidas en los diferentes tipos de hábitats que se pueden encontrar en los Parques Naturales valencianos, con más de 40 espacios catalogados como Zona de Especial Protección para Aves hacen las delicias de los birders.

Conectar con la naturaleza a través de la práctica del birding se traduce en el descubrimiento de entornos singulares e inigualables en los que conocer las especies de aves residentes, invernantes, estivales y en ocasiones en peligro de extinción. Gracias a la topografía del territorio valenciano, el visitante encuentra diversidad de zonas en las que anidan especies diferentes a lo largo de todo el año. Humedales costeros, sierras litorales e interiores, bosques forestales, zonas de cultivo… su ubicación geográfica la convierte en zona de paso de una de las principales rutas migratorias provenientes del norte de Europa y de África.

Ecoturismo en la provincia de Castellón

La provincia de Castellón es una región montañosa bañada por el mar mediterráneo, lo cual proporciona al visitante una experiencia de contrastres entre el interior y la costa. Este territorio no solo presenta la mayor superficie protegida de toda la Comunitat Valenciana, sino que la variedad de paisajes y áreas naturales es inmensa. Naturaleza virgen, mar, montaña, gastronomía y mucho más… son algunos de los elementos que hacen de esta región un lugar esencial para los ecoturistas.

Birding en las zonas litorales de las sierras del interior de Castellón

En Castellón, existen diferentes lugares en los que poder camuflarse para poder observar de cerca las diferentes especies ornitológicas del entorno sin interferir en sus comportamiento diarios. En el Parque Natural del Penyagolosa se encuentra el pico más alto de la Comunitat Valenciana “El Penyagolosa” con 1.814m de altura. Se trata de una zona ideal para la práctica del birding, con un ecosistema forestal en donde se pueden observar grandes rapaces como: el águila real, el águila perdicera, el águila calzada, el halcón peregrino o el búho real.

Los birders, capaces de maravillarse ante la observación de avifauna, encuentran enclaves privilegiados a lo largo del litoral castellonense. En las islas Columbretes habitan algunas de las aves más amenazadas de Europa, este conjunto de islas volcánicas son auténticos santuarios que sirven como residencia habitual o de paso para diferentes especies de aves. En los Parques Naturales de la Sierra de Irta y del Desert de les Palmes es posible admirar las sierras litorales que discurren de forma paralela a la costa con una geomorfología espectacular, las cuales han sido modificadas por la erosión del entorno llamando la atención de los visitantes que acuden al parque. Aquí es posible observar las aves marinas que anidan en las rocas y que deleitan a los visitantes en cada plumaje, cada vuelo y cada graznido.

Empresas especializadas guían al visitante hasta adentrarlo en los espacios naturales que constituyen entornos realmente especiales, en los que humanos conviven entre montañas, sierras, bosques, playas y desiertos. Además, gracias a las facilidades de acceso a la región que permiten al visitante acceder por tierra, mar y aire, los birders nacionales e internacionales pueden disfrutar de estas vivencias en cualquier momento del año. Y es que la combinación de naturaleza, avifauna, riqueza cultural, la calidad de sus infraestructuras y su gastronomía, hacen de Castellón un destino maravilloso para la práctica del turismo ornitológico.

La Albufera de Valencia, un paraíso ornitológico

La provincia de Valencia ofrece diversos parajes naturales que permiten explorar sus hábitats naturales más inmediatos a menos de 30 minutos del centro de la ciudad. Lugares donde además es posible conocer la historia, tradición y gastronomía local de las zonas rurales. Una experiencia que se aleja del bullicio de la ciudad y que promete poder disfrutar del silencio y la desconexión en medio de espacios protegidos que cuentan con un gran valor ecológico.

Avistamiento de aves, paseos en bici o en barco, espectaculares puestas de sol, además del disfrute de la gastronomía más popular de la Comunitat Valenciana, son experiencias fáciles de encontrar acercándose al Parque Natural de la Albufera, todo un símbolo indiscutible de la ciudad de Valencia a tan solo 25km de distancia. Se trata de uno de los humedales más importantes de España y el mayor de la Comunitat Valenciana.

Los amantes del birding encuentran en la Devesa del Saler un especio ideal para realizar esta actividad prácticamente en cualquier época de año. Su máximo esplendor se da en la invernada, pues reúne miles de ánades. Recorrer este humedal es avistar continuamente fauna avícola en paisajes de fotografía y de ensueño, aves que se sienten atraídas por los tractores que remueven el fango en los arrozales y que sobrevuelan las formaciones palustres del lago de la Albufera.

La Marjal de Pego-Oliva es otro de los humedales más importantes a medio camino entre la provincia de Valencia y de Alicante, sirve como refugio a muchas aves y fauna muy amenazada en otros lugares. Este parque natural alberga un sistema dunar de gran valor ecológico. Aquí, además de realizar recorridos a través de los principales ecosistemas del parque, se puede aprender todo sobre los tipos de hábitats que existen en el marjal, tales como los cultivos de arroz y las diferentes especies de plantas acuáticas. En ellos habitan aves como cernícalos, aguiluchos laguneros, o el halcón peregrino… de los cuales se puede disfrutar el canto y aprender sobre su comportamiento. Una visita que se puede realizar a pie o en bicicleta.

Los humedales del sur de Alicante

Hacia el sur de la Comunitat Valenciana, en la provincia de Alicante, encontramos un lugar lleno de contrastes: litoral-interior, modernidad-tradición, mar, flora, fauna y una gran diversidad de parajes naturales donde la práctica del ecoturismo se encuentra latente de forma permanente.

La costa alicantina es perfecta para descubrir uno de los hábitats más característicos del mediterráneo, se trata de los marjales y humedales. Un territorio que se convierte en zona de paso de movimientos migratorios de las aves, hecho que realza los valores naturales y paisajístico de los diferentes espacios protegidos. Aquí el viajero tiene la opción de visitar los tres grandes humedales del sur: El Hondo de Elche-Crevillente, las Salinas de Santa Pola y las Lagunas de la Mata-Torrevieja, los cuales hacen de este territorio un marco excepcional de ecosistemas de gran biodiversidad perfectos para la nidación de aves o para servir de paso a las migratorias. Un conjunto de parques naturales que forman el famoso triángulo de los “Humedales del Sur” un enclave privilegiado para el desarrollo de los ciclos biológicos de numerosas especies y el disfrute del birding a través de itinerarios ornitológicos.

El Hondo constituye uno de los humedales más importantes de España y de la Comunitat Valenciana. Merece la pena ir despacio, sin prisa, observando la avifauna que en él habita. Cuenta con pasarelas sobre las aguas que permiten recorrer los observatorios cercanos al canal de riesgo de levante. En total, 172 especies han sido contabilizadas en este humedal, de las cuales medio centenar son nidificantes. Aquí habitan aves como las garzas, las anátidas, diferentes especies de aves limícolas o los populares flamencos.

Otra maravilla alicantina son las Salinas de Santa Pola, de las que se pueden distinguir dos zonas: la explotación salinera y la zona pantanosa, un paisaje cultural en el que especies animales, naturaleza y seres humanos conviven en armonía. Para muchas especies de avifauna, las salinas son un refugio estacional y un especio propicio de descanso, estando algunas de ellas en peligro de extinción. Esta zona proporciona agua y comida en cualquier época del año y propicia de aparición de aves migratorias. Es posible observar especies como el aguilucho lagunero o el águila pescadora entre muchas otras típicas de los humedales.

Las Lagunas de La Mata y Torrevieja, cuyas aguas se tiñen de rosa en determinados momentos del año albergan una de las mayores concentraciones de aves de la Comunitat Valenciana. Un ejemplo típico de cómo la actuación del hombre ha generado ecosistemas irrepetibles que se mantienen gracias a la actividad económica como es la producción de sal. Conocidas también como “el mar muerto valenciano” este paraje está declarado Parque Natural desde 1996. Un paraíso natural que constituye una importante área de nidificación e invernada para cientos de aves como flamencos, la cigüeñuela, la garza imperial y la avoceta, entre otras. El visitante puede realizar excursiones guiadas de bajo nivel de dificultad en las que aprender sobre los comportamientos de las aves y otras especies autóctonas a la ves que se disfruta de una almuerzo campero o picnic.

Lo que caracteriza a las experiencias de birding es que todas ellas son diferentes entre sí, las zonas por mucho que se visiten en numerosas ocasiones siempre habrán cambiado dependiendo de las estaciones del año, pues las aves que conforman estos paisajes se encuentran en continuo movimiento, cada época atrae diferentes especies adaptadas a climas variados.

Siguiendo en Alicante, el birder puede encontrar experiencias únicas como por ejemplo combinar birding con enoturismo en Alcoy, en escapadas de una jornada o de fin de semana que ofrecerán interesantes observaciones de aves y en las que bodegueros, que elaboran vinos ecológicos contarán su relación con la tierra. En Elche, se puede vivir un atardecer a través de los sentidos; pues acercan al visitante a Sierra Escalona, la que cuenta con mayor densidad de búho real de toda Europa, para avistar este magnífico rapaz nocturno y observar y escuchar los cantos de los animales a la luz de la luna. Un guía acompañante es el que llena el recorrido de curiosidades y datos.

Otra manera de vivir el birding es captando momentos a través de la fotografía de aves desde hides, por ejemplo, o incluso para los birders más exigentes y con previa experiencia, se han creado experiencias diseñadas por expertos del territorio a través de enclaves naturales en los que se hace un seguimiento de fauna continuado, lo que permite ofrecer un servicio de avistamiento de confianza, pues se pueden observar especies muy concretas.

Si con todo esto te has quedado con ganas de más, te invitamos a visitar la web de Ecoturismo y Birding en la Comunitat Valenciana. Un sinfín de experiencias al alcance de la mano.

Más información: http://www.ecoturismo.comunitatvalenciana.com y http://www.birding.comunitatvalenciana.com