Cinco pueblos bonitos en Andalucía para pasar el verano en la ‘nueva normalidad’

Después de tres meses de restricciones de movimiento con un estado de alarma que nos impide salir de nuestras provincias para evitar nuevos contagios de Covid-19, con junio llegan las primeras noticias de que las fases de la desescalada avanzan hacia la nueva normalidad

El Gobierno calcula casi toda España estará ya en fase 3 a partir del 8 de junio, y que para entonces ya se pueda empezar a viajar entre provincias e incluso entre Comunidades Autónomas que estén en esa última fase. Ese será el momento de comenzar a recuperar el turismo nacional.

Si tu idea es ir al sur, te proponemos cinco destinos de Andalucía en los que poder disfrutar unos días de este verano tan atípico.

1. Osuna, Sevilla

En pleno corazón de Andalucía, al suroeste de la provincia de Sevilla, se sitúa Osuna, un municipio a caballo entre la campiña sevillana y Sierra Sur, con olivar y monte bajo y puntos en los que se superan los 500 m de altitud.

El visitante no debe perderse la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, un edificio renacentista que vino a sustituir a la antigua parroquia medieval. En su interior, una de las colecciones de pintura más interesantes del Barroco. El Museo Arqueológico, con muestras de restos arqueológicos, o la antigua Universidad, adscrita a la Universidad de Sevilla, son otros puntos de interés, así como la plaza de toros, que acogió al equipo de Juego de Tronos. El coso de Osuna hizo las veces de coliseo en los tradicionales combates entre guerreros de Meereen.

2. Chiclana de Segura, Jaén

Se trata de una pequeña localidad ubicada en la zona noroeste de la provincia de Jaén, a muy pocos kilómetros del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. El paseo del Trascastillo es la primera calle que se encuentra el turista antes de echar la vista hacia arriba para encontrarse con la gran roca que da acceso a esta pequeña población de unos 1.000 habitantes y que fue territorio de la Orden de Santiago.

Recorrer este pequeño pueblo nos permite viajar en el tiempo a través de sus estrechas y empinadas calles que en septiembre son escenario de los encierros con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de Nazaret

El punto más alto se encuentra en su mirador, un lugar único desde el que se observan varias provincias como la de Albacete (en Castilla La Mancha) entre otras. Además, la localidad también dispone de alojamientos rurales desde los que poder disfrutar de grandes amaneceres.

3. Capileira, Granada

Capileira es el pueblo con más altitud del Barranco del Poqueira, uno de los lugares más bellos del mundo, en la Alpujarra granadina, ocupando la margen izquierda del río Poqueira. Forma un conjunto protegido único junto a los otros dos pueblos.

Es un lugar idílico, fresco, acogedor, amable, resplandeciente y con una arquitectura típica de ensueño, con unas calles para perderse, con gente auténtica, y un comer de lujo. ¿Qué se puede hacer allí? Relajarse, leer, pasear. Es imprescindible tapear, detenerse horas y horas en las tiendas de artesanía y mezclarse con el paisaje.

4. Zuheros, Córdoba

Zuheros es un pequeño pueblo situado al sureste de la provincia de Córdoba; en la comarca de la Subbética Cordobesa. Por su situación, es frontera natural entre el parque natural de la Sierra Subbética y la campiña cordobesa. En 2003 fue declarado Bien de Interés Cultural en la modalidad de conjunto histórico – artístico.

Cuenta unos 900 habitantes y se trata de uno de esos municipios que han sabido mantener el encanto de otra época a través del tiempo. Sus calles son estrechas y sinuosas, amuralladas por casas encaladas. Un blanco apaciguador que solo rompe la agresiva sierra, salpicada de olivares.

Zuheros ofrece al visitante un amplio abanico de posibilidades para disfrutar con los cinco sentidos. Muestra de su historia es la Cueva de los Murciélagos, un yacimiento arqueológico declarado Monumento Natural Mixto. A esto se añade la visita al centro de interpretación de la cueva y al museo arqueológico de la localidad.

Desde el punto de vista gastronómico, además de la cocina tradicional andaluza cabe destacar la importancia nacional e incluso internacional del queso de cabra de Zuheros.

5. Frigiliana, Málaga

El pueblo blanco de Frigiliana está situado a tan solo siete kilómetors de Nerja y es la puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejada y Alhama.

La simplicidad de sus casas encaladas construidas a lo largo de callejuelas estrechas, hace de Frigiliana el lugar ideal para descansar. En el Barribarto, como también se le conoce al centro histórico de municipio, se puede respirar la atmósfera moruna que reinaba hasta el siglo XVI. Sus calles estrechas serpentean a través de las casas blancas, siendo este una de las joyas más singulares de la comarca de La Axarquía. El Barribarto fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 2014 ya es considerado uno de los centros históricos mejor conservados de la provincia de Málaga.