Caminos de Pasión: Un viaje apasionante al corazón de Andalucía

Recorreremos Caminos de Pasión a través de su emotiva Semana Santa, del patrimonio histórico-artístico, la gastronomía, las tradiciones, la artesanía y naturaleza del centro geográfico de Andalucía que convierten a esta tura en el mejor destino para revivir la Pasión.

Hay mil formas de conocer Andalucía y Caminos de Pasión es una de ellas. Salir de los clásicos destinos que son las capitales y adentrarse en recorridos del interior, conocer municipios con tradiciones y puntos de vista muy particulares que te aporten sensaciones y experiencias.

Mostrando su esencia, aquellos que los hace únicos, Alcalá la Real en Jaén; Baena, Cabra, Lucena, Priego de Córdoba y Puente Genil en Córdoba; Carmona, Osuna, Écija y Utrera en Sevilla, son los verdaderos emblemas del turismo cultural e interior de Andalucía.

Todos ellos con un denominador común: la pasión. No sólo hablamos de Religión, es pasión por la tradición, pasión por su historia, por su paisaje, por su gastronomía, pasión por su riqueza patrimonial.

La ruta Caminos de Pasión, conecta a los diez municipios por una red de carreteras regionales y autonómicas, contando con la distancia máxima de 315km entre las localidades más equidistantes, que son Alcalá la Real (Jaén) y Utrera (Sevilla). Los diez pueblos andaluces invitan a ser conocidos con tranquilidad. La ruta permite hacerse con una duración de 5 a 10 días dependiendo de lo que queramos profundizar en nuestra visita. Permite recorrerla fácilmente en coche, moto y autocaravana. Aunque existe una opción para los más aventureros que deseen hacer este circuito en bicicleta o a pie. Se trata del Gran Sendero, con más de 320 kilómetros repartidos en 3 provincias y 25 municipios a lo largo de 11 etapas, que ofrece la oportunidad de disfrutar de todo el centro de Andalucía con una diversidad natural muy interesante.

Además, en todo el área hay una amplia gama de alojamientos; desde hoteles históricos y con encanto, hasta paradores y hostales, casas rurales o apartamentos turísticos. Está muy bien conectada por el aeropuerto de Málaga y Sevilla y es fácilmente accesible en coche a través de las principales carreteras regionales (N-IV y A-92).

Caminos de Pasión nos ofreció la oportunidad de conocer de primera mano este sorprendente recorrido del interior. ¿Lo descubrimos?

Alcalá la Real

Llegando a nuestra primera parada en el municipio jienense Alcalá la Real, nos sedujo la imponente figura en el horizonte de la Fortaleza de la Mota. Sin duda el monumento más emblemático de la localidad. Una ciudad amurallada que fue fundada por los musulmanes en el siglo VIII, concretamente, en el año 713. Enclave estratégico en la historia de Andalucía y declarada histórico-artístico.

Constituye una visita obligada para los amantes de la historia, ya que aquí se conserva la original estructura de la muralla almohada, el trazado urbano de la ciudad renacentista, y el paisaje fronterizo que diseñaron los musulmanes y cristianos en el medievo y que ha persistido hasta hoy.

Para complementar el turismo patrimonial para mejor que las actividades que ponen el valor de lo autóctono, las producciones locales y las tradiciones con actividades como el enoturismo.

Los vinos de Alcalá la Real tienen una gran importancia en la historia. En la Edad Media se llegaban a vender hasta 2 millones y medio de litros en Granada, de ahí que le dieran los Reyes Católicos a sus antepasados un privilegio del vino para venderlo en La Alambra. La Bodega Marcelino Serrano ha querido recuperar la tradición vinícola que se perdió en Alcalá la Real, e incluso la variedad que tenían en aquella época: el Torrontes.

Blanca y su padre Marcelino hacen vinos con mucha pasión y además ofrecen una serie de actividades: visitar la bodega y los viñedos, cursos de cata de vinos, comidas gastronómicas en la bodega, etc.

Priego de Córdoba

A 30 kilómetros de Alcalá la Real nos encontraremos con este monumental pueblo situado en un enclave privilegiado, en pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas.

Este municipio conserva toda la esencia andaluza que podremos descubrir en el precioso Barrio de la Villa, donde podrás pasear entre un entramado de calles estrechas donde sobresalen la armonía y el colorido de un sin fin de macetas que son cuidadas con esmero y el resplandor blanco de sus casas; en el manar constante de sus fuentes y en su magnífico legado barroco. En su conjunto está declarado Conjunto Histórico Artístico.

En el Balcón del Adarve encontrarás los más bellos atardeceres junto con una imagen inigualable de Priego de Córdoba.

Si te interesa el arte, disfrutarás de Priego de Córdoba, denominada cuna del Barroco cordobés, debido a los numerosos monumentos que posee, sobre todo de carácter religioso. La Iglesia de la Asunción es una de las obras maestras del barroco andaluz. Priego se encuentra bañada por un extenso manto de olivares por lo que no te puede ir sin probar su aceite, y es que nos encontramos en la tierra del Aceite de Oliva Virgen Extra de la Denominación de Origen Protegida Priego de Córdoba que ha sido uno de los más galardonados y reconocidos a nivel mundial. Un escenario inmejorable para vivir una experiencia oleoturística y conocer cómo y por qué se llega a producir el mejor aceite de oliva virgen extra del mundo.

Baena

Dejamos Priego y nos dirigimos a 34 kilómetros al norte donde se encuentra Baena situada en plena Campiña y rodeado de montes de olivares, es también conocido por la gran calidad de su aceite de oliva virgen extra que le ha valido la Denominación de Origen Baena, una de las más antiguas de España.

Para conocer más de cerca dónde se saca el magnífico aceite de Baena visitamos la Almazara Núñez de Prado, que cuenta con más de 700 hectáreas de olivares donde se practica el cultivo orgánico desde 1985, sin el uso de fertilizantes ni pesticidas artificiales, siguiendo un cuidado proceso de elaboración tradicional y artesana.

Baena es una ciudad milenaria con importantes yacimientos arqueológicos, en el Museo Histórico y Arqueológico de Baena se recogen restos paleontológicos y, sobre todo, arqueológicos procedentes del Paleolítico hasta la Edad Media, visita obligatoria junto con el Parque Arqueológico de Torreparedones.

El rasgo distintivo de Baena es sin duda su Semana Santa, siendo una de las más pintorescas de Andalucía. La figura más destacada es el llamado Judío que con su tambor llena de continuo sonido las calles de la localidad y viste de coraceros franceses.

Por ello, existen diferentes talleres, como el artesano Jose Luis Burrueco, que mantienen vivas antiguas tradicionales y realizan artesanalmente el traje y casco de judío con plumero de vistosos colores y crines de caballo blancas o negras, de ahí su diferenciación en Coliblancos o Colinegros respectivamente.

Cabra

A poco más de 25 kilómetros nos situamos en Cabra que ofrece una opción turística única para aquellos que deseen encontrar la combinación perfecta entre deporte y naturaleza: las vías verdes.

Los bellos paisajes del Parque Natural de las Sierras Subbéticas se mezclan en antiguos trazados ferroviarios del Tren del Aceite, recuperados ahora en la Vía Verde del Aceite para el disfrute del público. En su totalidad son 120 kilómetros que transcurren desde Jaén hasta Puente Genil.

En Cabra, el punto de referencia de esta vía verde es el Centro de Interpretación del Centro de Interpretación del Tren del Aceite, que conjuga un espacio museístico que recrea la historia de la línea ferroviaria inaugurada en 1893 y servicios turísticos como alquiler de bicicletas y restaurante.

Paseando por Cabra encontramos dos de los barrios principales: Barrio de la Villa y Barrio del Cerro.

El Barrio de la Villa es el más antiguo de Cabra y alberga los restos de la Muralla Árabe del siglo XI, del Castillo de los Condes de Cabra, así como la Parroquia de la Asunción y Ángeles, el edificio religioso más importante de la Cabra, de origen medieval y construida por los hermanos de Calatrava sobre una mezquita.

El Barrio del Cerro, el más pintoresco, un barrio de casas blancas encaladas y bellos balcones adornados con las más típicas flores, conserva todo el sabor que describiera Don Juan Valera en sus obras.

Lucena

Muy cerca, a escasos 10 kilómetros, llegamos a Lucena. Comenzamos la visita en el punto más alto del municipio, el Santuario de la Virgen de Araceli, un altar en el cielo dedicado a la patrona de Lucena y el campo andaluz. El panorama desde el privilegiado balcón natural que es la Sierra de Aras, situado en centro geográfico de Andalucía, es extraordinario. Tierras de cinco provincias andaluzas y más de treinta pueblos se muestran a los ojos del visitante. La zona es frecuentada por amantes del deporte y el parapente, teniendo una de las pistas de parapente, teniendo una de las pistas de parapente más largas de Andalucía. Además, estamos en una localización cinematográfica. Aquí, Pedro Almodóvar grabó algunas escenas de la película “Hable de ella”.

En el siglo XVIII Lucena se convirtió en una de las grandes ciudades barrocas andaluzas. En el Sagrado de la Parroquia de San Mateo, destaca su magnífico retablo manierista y su espectacular sagrario, y en Santuario de Nuestra Señora de Araceli, el barroco cordobés alcanza su máxima expresión en la cúpula y el camarín de la virgen que se puede acceder los domingos tras la misa.

Lucena es cuna de renombrados artesanos con tradición familiar, de varias generaciones. El taller de orfebrería Angulo Bronces lleva siete generaciones con el arte sacro, adornando los tronos de los pasos de la Semana Santa.

Puente Genil

A continuación nos dirigimos a nuestra última parada en Córdoba. Tras 30 kilómetros descubrimos Puente Genil.

En su vista pudimos apreciar dos aspectos destacables de este municipio: sus tradiciones de Semana Santa, y su legado histórico-arqueológico, como la villa romana de Fuente Álamo.

La Villa Romana de Fuente Álamo es un lugar cargado de historia, declarado Bien de Interés Cultural. La construcción de la villa data del siglo III d.C. Las distintas generaciones de propietarios se sucedieron hasta el siglo VI, aunque sería a finales del IV y durante el siglo V d.C. cuando Fuente Álamo alcance su mayor esplendor y lujo, con mosaicos considerados únicos en Hispania. Fuente Álamo destaca, especialmente, por su interesante conjunto musivario (conjunto de mosaicos). Tres son los mosaicos que resaltan, el de las escenas de la vida de Dionisos, el denominado de las Tres Gracias y el Mosaico Nilótico.

En cuanto a la tradición de la Semana Santa, las Corporaciones Bíblicas son el elemento diferenciador de la Semana Santa de Puente Genil. Es un rasgo típico y tradicional de entender y vivir la Semana Mayor.

Para comprenderlo qué mejor que visitar una Casa Cuartel, como por ejemplo “La Espina”. Estos son museos vivientes de la tradición mantera, un alojamiento del mantero durante la Semana Santa y su lugar de reunión habitual a lo largo del año. Todas ellas tienen unos elementos comunes: amplio vestíbulo, comedor, despensa, cocina y habitaciones para las figuras (donde se guardan todos los enseres de estas, rostrillos, ropajes, martiriros, etc.).

Écija

Continuamos 40 kilómetros y ya en tierra sevillanas llegamos a Écija.

Durante el todo el siglo XVIII, “El siglo de oro ecijano”, Écija vivió un esplendor de construcciones civiles e iglesias siendo su casco histórico uno de los mejores legados de arte barroco de Andalucía, lo que junto a sus ricos bienes muebles y a los amplios archivos documentales le confiere un patrimonio histórico excepcional.

También conocida como la Ciudad de las Torres con un total de once torres de marcado acento barroco. Declarada Conjunto Histórico Artístico desde 1966, su legado romano es asombroso, pero también destaca por el conjunto de edificios barrocos, iglesias y palacios. Sus plazas y calles invitan al visitante a descubrir un espectacular conjunto patrimonial.

En Écija destacan palacios como el de Peñaflor, con una imponente fachada con pinturas al fresco; o el de Benamejí, sede del Museo Histórico Municipal, que expone importantes piezas arqueológicas como la Amazona herida y mosaicos romanos.

En cuanto a la arquitectura religiosa, resaltar la Iglesia Santiago El Mayor, construcción gótico-mudéjar del S. XV declarada Monumento Nacional, la Iglesia de Santa María, construida en la transición del estilo barroco al neoclásico y con una importante colección arqueológica: la Iglesia de “Los Descalzos”, imponente joya del barroco andaluz, y la Iglesia de San Juan, cuya torre barroca es una de las más emblemáticas del conjunto astigitano.

Osuna

Nos podemos en marcha 35 kilómetros hasta llegar a Osuna. Ubicada en plena Campiña Sevillana, goza del encanto del ambiente rural. Atravesada por veredas, cañadas reales y pro espacios naturales protegidos, Osuna se convierte en el destino ideal para los amantes de turismo activo.

Además de los extensos y ricos parajes naturales que posee, se beneficia de una historia y un legado que la convirtieron en toda una Villa Ducal, reflejo del señorío y el poder de sus nobles. Joya patrimonial declarada Conjunto Histórico-Artístico, ha sabido conservar a la perfección un casco histórico en el que la piedra tallada es la protagonista, al igual que sus palacios barrocos e iglesias y conventos que albergan en su interior verdaderos tesoros artísticos.

Dominando la ciudad nos encontramos con la Colegiata, edificio renacentista que alberga una de las colecciones de pintura más interesantes del Barroco y una talla del Cristo de la Misericordia de Juan de Mesa. La Colegiata tiene en si mismo tres áreas expositivas: la propia Iglesia, el Museo de Arte Sacro en la sacristía y el Panteón Ducal.

El Monasterio de la Encarnación, se trata de un convento de clausura abierto a visitas turísticas. Gran parte del interior de la clausura se ha convertido un Museo, incluso su patio rodeado por un zócalo de azulejos sevillanos del siglo XVIII, donde se observan escenas bíblicas, las cuatro estaciones del año, motivos callejeros, etc.

Ante la elegancia de sus calles y la riqueza monumental que posee, no es de sorprender que haya sido escenario en la gran pantalla, incluida la serie “Juego de Tronos”.

Carmona

Tras algo más de 60 kilómetros entramos en Carmona por la Puerta de Sevilla.

Carmona se encuentra en el punto más alto de los Alcores, a unos 250 metros de altitud. El Alcázar de la Puerta de Sevilla es imprescindible. Uno de los miradores más espectaculares de Andalucía que ofrece una visión panorámica inigualable.

El Alcázar de la Puerta de Sevilla ha sido uno de los escenarios más escogidos por los realizadores para rodar secuencias de cine histórico, como la serie española “La Peste”.

Por sus rincones han pasado numerosas civilizaciones que han dejado su huella en esta ciudad de una belleza singular, que se han conservado a través de los tiempos. Un paseo por sus calles refleja el mestizaje de culturas. Lo mismo ocurre con el legado de edificios religiosos, entre los que cabe destacar el templo gótico más importante de la ciudad, Santa María, “la catedral” carmonense.

El convento de Santa Clara, fundado en 1460, es el más antiguo de los conventos femeninos de Carmona. Es una preciosa combinación de Mudéjar, el Renacimiento y el Barroco y además podemos comprar dulces creados artesanalmente por las hermanas clarisas. La torta inglesa, toda una delicia.

En época romana, Carmona tuvo cuatro puertas que permitían la comunicación de la ciudad amurallada con el exterior. De ellas sólo permanecen dos: la de Sevilla y la de Córdoba. En el urbanismo romano estas dos puertas principales se conectaban por el “cardo máximo”, constituyendo el principal eje viario de la ciudad.

Utrera

Finalizamos la ruta Caminos de Pasión recorriendo los últimos 58 kilómetros destino Utrera. Una localidad llena de pasión por el flamenco y por una tradición que los hace únicos: los campaneros.

Cuna de grandes figuras del flamenco, Utrera ha visto crecer a numerosos artistas como José Fernández Granados (Perrate) o las hermanas Fernanda y Bernarda de Utrera. El Potaje Gitano es el festival flamenco más antiguo de España surgido en 1957. También cabe resaltar el festival flamenco de Mostachón organizado por Peña Curro de Utrera, y el festival Tacón Flamenco.

Pero Utrera también guarda un hueco en su corazón para el sonido de las campanas, un rasgo de la personalidad de esta localidad que todavía es capaz de hacer sonar los bronces tal y como se hacía en el siglo XV. Esta tradición consiste en hacer los repiques de campana a mano, y no solamente eso, sino que los saltos los hacen a cuerpo descubierto. Todo un espectáculo digno de ver, en proceso de que la UNESCO lo declare como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Tuvimos la suerte de ver en directo esta imagen en la Parroquia de Santiago, donde su campanario alberga la campana más antigua de Utrera. El juego de campanas se completa con ocho más, repartidas por el castillete del remate y el cuarto de campanas, destacando por su sonido la gorda y el Socorro.

Explorar estos municipios permite descubrir una excitante y original visión de la esencia andaluza. Por si fuera poco, acompañado de paisajes de ensueño, con senderos espectaculares y una gastronomía para perder los sentidos… Caminos de Pasión es imprescindible en la agenda de cualquier viajero.

Más información: http://www.caminosdepasion.com