Benissa, Alicante: ¿De qué están hechos los sueños?

Relájate, desconecta, déjate llevar por lo que marquen tus sentidos

Un enclave lleno se historia, de historias… Un magnífico espacio para sentir, palpar y experimentar ese inigualable marco mediterráneo entre el mar y la montaña.

Benissa cuenta con un centro histórico de origen medieval, viajarás a la Edad Media sin necesidad de encontrar una máquina del tiempo al pasear por un centro histórico perfectamente conservado, al adentrarte en sus callejuelas empedradas, al deleitarte con sus enrejados moriscos y escudos heráldicos en casas antiguas y señoriales.

Una gastronomía mediterránea y enoturismo

Recorrer Benissa es también conocerla a través de sus sabores y olores. Nombres que abren el apetito como «Borreta de melva», «»Bull amb ceba», «Mullador de pelleta», «Sang amb ceba», «Putxero de polp», «Mullador de sangatxo», «Coques al calfó i amb mullador».

La variedad de arroces es casi infinita destacando entre ellos el «arròs al forn», el «arròs amb faba pelada», el «arròs amb fèsols i naps», el «arròs de senyoret», el «arròs a banda» y un largo etcétera.

Mención especial merecen los embutidos artesanales que han conseguido pasear el nombre del pueblo de Benissa y de la comarca de la Marina por todos los ámbitos nacionales.

La principal fuente de riqueza de Benissa era la uva moscatel, y más concretamente la uva pasa lo que ha dejado su huella en esta población. Descubrirás los riuraus (donde se secaba y protegía la uva pasa, que descansaba sobre cañizos) y podrás ver estissorar (limpiar la uva a base de tijeras para luego ser vendida como uva de mesa).

Lugares con encanto que vale la pena visitar y fotografiar

Ermita de Santa Ana

La Ermita de Santa Ana, de 1613. Dispone de una bonita fachada de piedra arenisca con puerta de arco de medio punto. Desde esta ubicación podemos observar el barranco de Santa Ana que se une al de Quisi, también veremos cultivos como almendro, vid y olivos.

Lavadero de Orxelles, es el lavadero más grande del término municipal y su fuente todavía conserva agua potable. En la parte de arriba tiene un aljibe del s. XVI que fue mandado construir por Felipe II para defender la costa de los ataques otomanos (piratas).

No te puedes quedar sin subir al «Forat«, desde donde podrás inmortalizar las dos «Marinas»: la Marina Alta al norte de la sierra de Bernia y la Marina Baja en la parte sur de la sierra.

Cueva de la Fustera desde donde podemos divisar una magnífica perspectiva tanto del litoral de Benissa como del Peñón de Ifach. Además, puedes ver florecer las espectaculares orquídeas que habitan en el término municipal.

Senderismo y ciclismo

Benissa esconde preciosos senderos en sus 70 kilómetros cuadrados de extensión y en los que tendrás en contacto más cercano con el medio ambiente.

Por la Sierra de Bèrnia, frontera natural entre las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baja, discurren dos rutas. La primera, circular, se trata del PC-CV 7, que tiene su punto de inicio en les Cases de Bèrnia. La segunda ruta, el PR-CV 436 une la Ermita de Pinos con Altea de Vella.

Las dos rutas de bicicleta de montaña en Benissa recorren la Vall de Pop. La Ruta de Moscatell, tiene como finalidad conocer los viñedos, siendo la producción de uva moscatel una de las más reconocidas para la elaboración de vino dulce. Une Benissa con la Vall de Pop por caminos agrícolas, alejados de la carretera. La segunda ruta, es la Ruta Sierra de Bernia, travesía de Benissa a Parcent, sin lugar a dudas, la ruta estrella del Centro BTT Vall de Pop.

El agua como protagonista

Si eres más de mar, la costa ofrece espectaculares acantilados con calas tranquilas de aguas transparentes donde disfrutar de un baño y contemplar sus fondos marinos llenos de vida. Es perfecta para la natación y snorkelling con la familia, el buceo, el padel, el windsurf, kayak y stand up, paddle surf…

Ahora cierra los ojos y regálate un minuto para imaginar, sentir y viajar hasta aquí. ¿Parece un sueño, verdad? Hazlo realidad. Benissa te está esperando.