Asiegu, pueblo Ejemplar de Asturias por su modelo de desarrollo respetuoso

Asiegu, una pequeña aldea de Cabrales situada en el corazón de los Picos de Europa, ha sido distinguida este lunes con el Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2019 por el modelo de desarrollo rural sostenible que ha promovido y que le ha permitido hacer frente al despoblamiento o a la degradación del paisaje.

El acta del jurado, dado a conocer en Oviedo por la Fundación Princesa de Asturias, destaca que en Asiegu se ha “puesto en marcha un modelo de desarrollo local basado en el aprovechamiento de los recursos naturales y culturales que favorece la existencia de una actividad económica básica para mantener el tejido social”.

“Esto, unido a la mejora de las infraestructuras, ha permitido con resultados visibles conservar y recuperar el patrimonio, así como hacer frente a algunos de los graves problemas del medio rural asturiano, contribuyendo a frenar el despoblamiento, el envejecimiento o la degradación de unos valores paisajísticos que son fruto de la acción secular humana”, añade el acta del jurado.

Situado frente al Naranjo de Bulnes, el pico más emblemático del Parque Nacional, este pequeño pueblo de montaña de apenas un centenar de habitantes conserva casas de arquitectura tradicional asturiana y cuenta con algunas queserías en las que se elabora el conocido Cabrales, así como con algunos establecimientos de turismo rural.

Considerado un “mirador natural” del macizo central del Parque Nacional, desde Asiegu también se puede observar el bello paisaje del valle del río Casaño, afluente del Cares y en su entorno se encuentra la cueva prehistórica de la Covaciella, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco junto a otros yacimientos paleolíticos del norte de España.

También hay en el pueblo restos de una construcción defensiva, conocida como El Castru, que en el siglo XVIII era ya descrito como el castillo de Asiegu, y vestigios constructivos de origen medieval.

El pueblo ha logrado recuperar muchas formas de vida tradicionales gracias a la decisión de varias familias jóvenes de regresar a la aldea para poner en marcha pequeños negocios de ganadería, agroalimentación o turismo rural.

El regreso de personas jóvenes ha situado a esta pequeña aldea como una de las localidades con mayor tasa de población infantil de Asturias al contar con doce niños para una población total de unas cincuenta personas, ha resaltado el regidor.